- Un tercio del Congreso de Colombia eran “amigos”
El ex jefe paramilitar colombiano Salvatore Mancuso, admitió este jueves que los grupos de ultraderecha indujeron la elección de legisladores aliados, como parte de un proyecto con el cual lograron controlar la tercera parte del Congreso en el período 2002-2006.
Mancuso señaló a la radio RCN que las disueltas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) daban las “pautas” para votar en sus zonas de influencia, tanto en los comicios regionales como en los legislativos.
“Les dimos las pautas de cómo debían elegir a sus gobernantes, que las personas que eligieran se comprometieran a solucionar sus problemas, que debían tener intereses en las regiones porque en ocasiones llegaban políticos de otras zonas a comprar votos con botellas de ron y paquetes de cigarrillos”, indicó.
Mancuso sostuvo que esas sugerencias llevaron a que en las legislativas de 2002 el 35 por ciento de los congresistas hubiese sido elegido con los votos de las regiones controladas por las AUC, que en abril concluyeron el desarme de sus 31,000 combatientes como resultado de un proceso de paz con el gobierno.
“Cuando me referí a que las autodefensas eligieron al 35 por ciento de los congresistas, lo dije por la metodología empleada en las regiones, es decir que los ciudadanos eligieron a los dirigentes que se comprometieron con las soluciones estructurales”, explicó.
SALTARÁN NOMBRES
Mancuso, ex líder supremo de las AUC, confirmó la existencia de un documento de apoyo a ese grupo, firmado por varios políticos, algunos presuntamente actuales congresistas. “En su momento se conocerán”, dijo.
“Se buscaba el compromiso de la clase dirigente con la solución de los problemas de las regiones, el fortalecimiento de la democracia y la exploración de caminos para avanzar en un proceso de paz”, afirmó.
Mancuso anunció que revelará todo sobre el particular en la confesión que inició el martes y continuará el 15 de enero, con la que busca beneficiarse de una pena alternativa de cinco a ocho años de cárcel por decenas de crímenes de lesa humanidad. Sus declaraciones se producen en medio de un escándalo por nexos de políticos con paramilitares.