MODELO: Elba María Amador AGENCIA: Silhuetas Teléfono: 270-3109 MAQUILLAJE: Flor de María Pereira (LA PRENSA/ O. VALENZUELA)

¿Sueltos o compactos?

El polvo facial es un artículo básico para mejorar el aspecto general del cutis. Conozca las ventajas de sus dos presentaciones [doap_box title=»Consejos de la profesional» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Siga estos pasos para la elección y aplicación del polvo facial. Al comprarlo pruébelo en la mano o la mejilla y compare con el tono de tez, […]

  • El polvo facial es un artículo básico para mejorar el aspecto general del cutis. Conozca las ventajas de sus dos presentaciones
[doap_box title=»Consejos de la profesional» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Siga estos pasos para la elección y aplicación del polvo facial.

Al comprarlo pruébelo en la mano o la mejilla y compare con el tono de tez, incluso el traslúcido.

Tonos similares del corrector y la base con el polvo facial.

Retire el exceso de grasa de la cara antes de aplicar el polvo para retocar el maquillaje.

Deslice un poco de polvo sobre el rubor para desvanecer el exceso de color.

No abuse del uso del polvo durante el día.

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Los polvos faciales se han hecho indispensables en el maquillaje. Se utilizan después de aplicar la base para fijar, proporcionando un cutis más sedoso, controlar la grasa y el brillo, prolongar la duración del maquillaje y para ayudar a emparejar los tonos de la piel. Incluso, brindan un acabado al rostro sin maquillar.

Pero, ¿cómo elegir entre los sueltos y los compactos? Según la licenciada Flor de María Pereira, instructora de belleza de Oriflame, los polvos sueltos dan un acabado más natural y aterciopelado, se distribuyen fácilmente y no se agrietan sobre la piel por lo que son preferidos por maquillistas profesionales.

El polvo suelto se suele usar en casa a la hora de aplicarse el maquillaje, puesto que resulta muy incómodo llevarlo consigo. Incluye una borla que facilita su aplicación o una brocha grande y suave para una distribución más pareja y natural, en vista de que las esponjas tienden a concentrar un exceso que luego habrá que difuminar.

Por otro lado, los polvos compactos sirven para fijar y retocar el maquillaje. Por lo general es el más fácil de llevar en el bolso y es ideal para aplicarse retoques durante el día.

En cuanto a su composición química, “los polvos sueltos y los compactos son muy similares. Sólo que los primeros tienen una mayor concentración de vitamina C que los segundos”, expresa la experta.

Pereira aconseja elegir los polvos traslúcidos para dar un efecto mate y aterciopelado y evitar que afecte el aspecto de la base o de su corrector. Sin embargo, debe tener en cuenta que si se aplica el polvo directamente sobre la piel sin maquillaje, debe buscar un color que corresponda exactamente con el tono de su piel. Si lo usa con base debe elegir un tono más acorde con esta.

Estos cosméticos se deben aplicar unos minutos después de la base y el corrector para que se fijen a la piel, y después del rubor. Una buena capa de polvo suelto sobre los párpados evita que las sombras de ojos se desvanezcan rápidamente y aplicar base sobre los labios antes de pintarlos hace que el lápiz labial dure más.

Para la maquillista es más aconsejable usar polvos faciales que contengan un factor de protección solar. En el caso de los polvos compactos, lo mejor es que al momento de pasar la bellota por el polvo éste no se compacte o haga brilloso, tampoco debe rajarse o desmoronarse fácilmente. Si es así, conviértalo en polvo suelto.

Tampoco debe abusar de su reaplicación durante todo el día para quitar el brillo, ya que formará una molesta capa gruesa de maquillaje. Es mejor portar toallitas de algodón absorbentes de grasa.

La forma correcta de empolvarse con la brocha es pasarla por el contenedor, darle unos golpecitos con el borde para retirar el sobrante y pasarla con movimientos largos sobre el rostro.

Hay que cerciorarse de que el polvo complemente bien el tono de la base o sirva para neutralizar cualquier diferencia, pero sin alejarse demasiado del color natural de la piel. Tome en cuenta que el polvo compacto siempre tiende a ser más oscuro porque es más denso, así que merece una prueba aparte.

Es muy importante comprobar el acabado con buena iluminación, pues aun los polvos más traslúcidos suelen tener un poco de color. Una vez aplicado, siempre hay que difuminar la diferencia entre base y polvo y empolvar cierta parte del cuello.

Otra diferencia entre ambos polvos radica en que el suelto es de mayor duración. Además, el compacto es indicado para la piel normal o seca dado que brinda una textura más tersa , suave y sólida.

En síntesis, puede usar cualquiera de los dos tipos de polvos siempre y cuando sean adecuados a su piel y estén acordes a su tono de tez.

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