- Se dice el “presidente legítimo” y promete obstruir gestión de Felipe Calderón
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El líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador se entronizó este lunes simbólicamente como “presidente legítimo” de México, en un intento por deslegitimar al futuro gobierno del conservador Felipe Calderón, quien asumirá el poder el 1 de diciembre.
“Me comprometo a proteger los derechos y el patrimonio de los mexicanos; si así no lo hiciere que la Nación me lo demande”, señaló en un metafórico juramento de práctica ante decenas de miles de personas reunidas en el Zócalo (plaza central) de la capital mexicana.
El ex candidato de la izquierda confirmó de este modo su desconocimiento al próximo Presidente de México, el conservador Calderón, cuyo triunfo en las elecciones del 2 de julio pasado López Obrador consideró fraudulento. Anunció un equipo en la sombra, un “gabinete alterno” que se financiará de las aportaciones de los partidarios.
“El gobierno legítimo que hoy toma protesta (que asume) comienza una transformación democrática a fondo”, aseguró el dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda).
Calderón derrotó al izquierdista por una diferencia de 0.56 por ciento de los votos, según confirmó el Tribunal electoral.
En otro paso simbólico, la senadora Rosario Ibarra le impuso a López Obrador una “banda presidencial”, que no tiene los atributos de la oficial, para dar comienzo a su “gobierno de resistencia” o “gobierno espejo”.
Durante el mitin celebrado en el día de un nuevo aniversario del inicio de la Revolución Mexicana de 1910, López Obrador enumeró además una lista de 20 medidas que impulsará la izquierda para iniciar un “proceso de renovación de las instituciones públicas”.
Entre otras iniciativas, planteó el rechazo a la construcción por parte de Estados Unidos de un muro de 1,200 km en la frontera con México y proteger “del mal trato y la discriminación” a los compatriotas que migran al país del norte.
“No permitiremos la privatización de la industria eléctrica, ni del petróleo en ninguna de sus modalidades. El petróleo no es del Estado ni mucho menos del gobierno; es de la nación y la patria no se vende, se defiende”, subrayó al detallar uno de los anuncios más vitoreados por los manifestantes.
“Aceptar las reglas del actual régimen implica no solo un acto de traición al pueblo de México, sino posponer indefinidamente un cambio democrático y resignarnos ante las tropelías de las élites económicas”, subrayó el político.
La estrategia de la coalición de izquierda Frente Amplio Democrático, que integran el PRD y otros partidos, busca no dar tregua a la futura administración de Calderón y marcarle críticas en todos los ámbitos.