Corresponsal / Chinandega
Una atractiva área de diversiones para niños y adolescentes quedó inaugurada en el barrio Candelaria, de Chichigalpa. La obra social es parte de más de 23 millones de córdobas que destina el Ingenio San Antonio (ISA) para cambiar el ambiente de los municipios cercanos al centro azucarero.
El ISA se encuentra en períodos de prueba en fábrica, para iniciar zafra el 14 de noviembre, que según se estima generará una producción de más de cinco millones de quintales de azúcar.
Norman Meza, funcionario de la empresa, detalló que el parque infantil se construyó para dar respuesta a una población de jóvenes que demanda espacios sanos y recreativos y es parte de los proyectos que ISA viene impulsando desde el año 1907.
De ese fondo de responsabilidad social se apoyan brigadas ecológicas para la recuperación de cuencas hídricas como el río Zapotera y Quezalguaque, en los municipios de Chichigalpa y Quezalguaque.
“Se espera que el año próximo se hagan cosas más útiles para el municipio de El Realejo”, afirmó Meza.
El alcalde sandinista de Chichigalpa, Wilfredo Rostrán, quien asistió a la entrega del espacio recreativo, habló de la buena relación entre el ISA y la municipalidad, empresa productiva con quienes han realizado conjuntamente obras como el estadio municipal, reparación de escuelas, apoyo al deporte en todas sus disciplinas y prontamente un nuevo mercado.
El vicegerente del ISA, ingeniero Joaquín Zavala, reconoció que las metas del año pasado no fueron las esperadas, por la irregularidad del invierno.
“La caña es un ser vivo y está sujeto a las condiciones climáticas, pero para nosotros no fue mala porque cerca de 35 mil toneladas no se cortaron, porque esa cosecha fue utilizada como semilla para las expansiones en campo, ya que este año nos proponemos un aumento de caña sembrada”, dijo.
El ISA se encamina a la producción de caña con doble opción. Hacer crecer la producción de azúcar como la del alcohol. “Ya comenzaremos a operar en ese rumbo y en esa perspectiva es que aumentan las áreas de siembra tanto en el ingenio como de los productores privados.
Vanguardia
Los recursos destinados para la contribución a las comunidades aledañas a León y Chinandega, se originaron hace cien años. Según el libro de contratos que lleva el ISA desde 1907, uno de los contratos registrado en 1911, detalla la contratación del doctor Santiago Jiménez, que prestó servicios médicos a los trabajadores y a su familia, atención gratuita que se podía ofrecer en visita domiciliar o medidas de higiene y prevención. Este término nuevo de responsabilidad social se practicó desde que el ISA inició sus operaciones. Se estableció el seguro médico en 1959, reza en el libro de contratos.
En ese mismo año se contrató a una maestra para que impartiera clases a los hijos de los trabajadores.