- La falta de afecto provoca conductas de rebeldía en los jóvenes
Muchas veces recibo a madres en mi consultorio con las quejas de que su hijo o hija no se comporta bien. Intentan de todo y nada funciona.
Les quitan los juegos de vídeo y los juguetes; incluso, los castigan físicamente pero nada funciona. Hay quienes piensan que sus hijos están mal sicológicamente y que tal vez una pastilla les pueda ayudar. Antes de darle alguna pastilla pregúntese: ¿Le está dando la atención suficiente?
Los padres necesitan pasar más tiempo con sus hijos. Aquí vale más la calidad que la cantidad. Diez minutos que pasemos haciendo lo que ellos quieren son más valiosos que diez horas de regaños.
Más que cualquier otra cosa, los niños necesitan ternura. ¿Cómo podemos expresarla? Uno de los modos es con palabras. Algunos padres que fueron privados del amor en sus primero años, encuentran imposible decirle a sus hijos que los aman. En estos casos recomiendo pedirle a Dios que les facilite este don. Con las palabras puede obtener resultados inmediatos en la conducta de sus hijos.
Otra manera son las acciones. Esto no es comprándole juguetes sino con un abrazo, un beso y pasando tiempo con ellos. Los niños necesitan afecto. Expertos coinciden en que la causa más común de conducta antisocial y rebeldía es la falta de afecto.
Mientras el niño va creciendo, todavía necesita que se le asegure que es amado, no por lo que hace o deja de hacer sino simplemente por lo que es.
Necesita que se le dé esa seguridad con palabras bondadosas y con cercanía física. Con la seguridad se le desarrollarán patrones emocionales de aceptación. Sin ella, puede llegar a sentirse aislado, inseguro, hostil o neurótico.
La mayoría de las madres que vienen desesperadas buscando ayuda son madres que trabajan y dicen que no tienen tiempo para estar con sus hijos. Créanme cuando digo: sí hay tiempo.
Uno no se da cuenta de lo importante que es darle tiempo a un hijo. Es una inversión. Si alguien le dijera que le va a dar mil dólares diarios por sentarse 20 minutos con su hijo o hija, seguro encontraría tiempo.
* La autora es sicóloga. Teléfono: 277-1959.