Manuel Álvarez y Gioconda Estrada de Álvarez. Llevan 52 años de matrimonio. Local: Hotel Crowne Plaza. Teléfono: 228-3530. (LA PRENSA/U. MOLINA)

Una vez más en el altar

El juramento de amarse hasta que la muerte los separe, es algo que muy pocas parejas logran, cuando llegan a los 50 años, la emoción es mayor que la primera vez Los nervios invadieron el cuerpo de don Manuel Álvarez y doña Gioconda Estrada, el día que cumplieron 50 dorados años de matrimonio y por […]

  • El juramento de amarse hasta que la muerte los separe, es algo que muy pocas parejas logran, cuando llegan a los 50 años, la emoción es mayor que la primera vez

Los nervios invadieron el cuerpo de don Manuel Álvarez y doña Gioconda Estrada, el día que cumplieron 50 dorados años de matrimonio y por segunda vez se prometieron amor ante al altar pero con la particularidad de que sus hijos, nietos y biznietos esta vez fueron parte del cortejo.

Doña Gioconda apenas tenía 14 años, su familia se oponía a su relación con don Manuel, que en ese entonces tenía 18 años, así que decidieron huir y vivir su amor, claro que al tercer día don Manuel como buen caballero, contrajo matrimonio con quien hasta ahora es el amor de su vida.

Don Manuel se declara totalmente enamorado de su esposa y aún no puede creer que celebraron sus bodas de oro. Ambos señalan que en el matrimonio no todo es perfecto y que siempre hay sus fallas pero doña Gioconda acepta que con mucho amor supieron sobreponerse a cada uno de los obstáculos que enfrentaron.

Gioconda Mongalo-Molina, asesora de bodas, explica que la celebración de las bodas de oro es la renovación de votos matrimoniales y al igual que la boda original, lleva el mismo proceso de organización.

“Si conservaron las arras y el rosario, pueden usarlo nuevamente; también sería ideal que los padrinos, si están vivos, sean los mismos, lo cual le da un significado más especial de lo que fue hace 50 años”, señala Mongalo.

Don Manuel y doña Gioconda, debido a los problemas familiares que enfrentaron para su boda, no pudieron hacer una ceremonia muy tradicional y elegante; sin embargo, en sus 50 años decidieron cumplir su sueño y realizar una gran boda junto a sus seres queridos.

Recordar es vivir

Para la celebración de los 50 años se pueden hacer ideas innovadoras, todo con el fin de que la pareja y los invitados recuerden las bellas experiencias. “Recordar es vivir y cuando se hacen las recepciones, todos los invitados vuelven a recordar la experiencia; para ello se pueden exhibir fotografías de la primera ceremonia, fotos de cuando eran novios, el nacimiento de los hijos, es decir, se puede mostrar todo lo que el matrimonio ha vivido, ya que son pocas las parejas que llegan a los 50 años y vuelven a vivir la maravilla del matrimonio”, señala Mongalo.

Según la especialista en bodas, en la decoración de tan memorable evento predomina el color dorado, con muchos detalles que indiquen que es una boda de oro la que se celebra.

Una de las ventajas de celebrar su boda de oro es que puede hacer lo que hace 50 años no pudo, como fue el caso del matrimonio Álvarez Estrada. “Todo es el mismo proceso, buscar el padre, el local, los padrinos, el pastel, la música, el vestido, las invitaciones, fotografías, vídeo, mesa de bodas, libro de firmas, brindis, arroz en la salida, etc.”

Mongalo aconseja que el vestuario sea especial para ese día, luego lo puede guardar al igual que el vestido de la primera boda, el novio también debe simbolizar el evento con su vestuario para distinguirse entre los invitados.

Los ritos antes del matrimonio también son parecidos, sólo que esta vez no es la madre la que prepara a la hija sino lo contrario, las hijas y las nietas preparan a la novia.

Mongalo señala que lo primero que hay que definir es el perfil de la ceremonia (formal, informal). Si desea algo muy elegante, puede realizar la celebración en un hotel, la casa para una ceremonia muy íntima o una casa en la playa para salir de lo tradicional.

El chef Luiz Barbosa, del hotel Crowne Plaza, comparte un menú especial , ideal para celebrar sus bodas de oro.

Entrada

Ensalada de camarones con vinagreta de hierbas, juliana y vegetales.

Plato fuerte

Lomo de cordero con mousse de hinojo, tomates cherry rellenos de queso sheddar y decorado con salsa de calvado (coñac de manzana).

Postre

Mousse de manzana con salsa de durazno

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