- La presentación de la mesa, el menú, la decoración y normas de protocolo, son aspectos que determinan el éxito de una cena formal en casa
Sobran motivos para tener invitados en casa: compartir un buen rato con los amigos, celebrar un cumpleaños, festejar otra ocasión especial, entre otros. Para que usted se luzca y todo brille a su favor, use estos consejos.
Reina Ruiz, gerente de Party & Fiesta, comparte algunos consejos en la selección de detalles tan elementales como el mantel, servilletas, centros de mesa, un buen menú y un lindo recuerdo.
Una de las reglas principales en el montaje de una mesa para una cena especial es la armonía de todos los elementos, así ofreceremos un lugar agradable y acogedor para los invitados.
En primer lugar, el mantel puede ser de color blanco, marfil o de tonos muy suaves. También se utilizan otras tonalidades de moda como el naranja y el verde manzana.
La servilleta para estas ocasiones es la de 60 x 60 cm, ya que es la más elegante y se coloca doblada en forma de rectángulo o triángulo a la izquierda del plato o encima del plato. Debemos evitar ponerla dentro de las copas o realizar formas artísticas con ellas, ya que esto implica una excesiva manipulación de las mismas, explica Ruiz.
Para dar alegría a la mesa es aconsejable decorarla con flores naturales o secas y velas con olores neutros. Hágalo con un centro discreto y elegante, recuerde que no debe ser muy alto, ya que puede impedir la vista entre los comensales.
En cuanto al menú, Ruiz recomienda tener como mínimo dos platos, uno de carnes y el otro de mariscos por ser de más fácil digestión. Incluso podemos contemplar un menú estrictamente vegetariano.
Uno de las aspectos más complicados con los que se encuentra un anfitrión es colocar a sus invitados en la mesa. Aplique el orden de precedencias por edad y tome en cuenta alternar hombres y mujeres.
El postre es el complemento de todo buen menú. Si ofrece platos muy complejos o de lenta digestión elija un postre sencillo. En cambio, un menú ligero acepta un postre cremoso.
¡Le deseamos mucha suerte y creatividad!
1.- Armonía en la mesa
El mantel puede ser de hilo bordado o de encajes, color blanco o de tonos muy suaves que combinen con el color de la vajilla y las servilletas. Tiene que estar impecable y perfectamente planchado. Evite poner la servilleta dentro de las copas o realizar formas artísticas. Un centro elegante no debe impedir la vista entre los comensales.
2.- Menú al gusto
Debe ser seleccionado cuidadosamente tomando en cuenta los gustos y preferencias de nuestros invitados. Lo ideal es tener un menú compuesto como mínimo por dos platos después del entrante. Acompañe con los vinos correspondientes: vino blanco para el pescado, tinto para las carnes y champaña o cava para los postres.
3.- Ubicación de invitados
Habitualmente se aplica el orden de precedencia por edad. Es decir, primero se ubica a las personas de mayor edad y luego en orden descendente al resto de invitados. Es conveniente alternar a hombres y mujeres y separar aquellas personas que tienen un lazo afectivo, ya que favorecerá la conversación.
4.- Un detalle para recordar
Mime a sus invitados obsequiándoles recuerdos que combinen con los colores con los que ha decorado la mesa y a la vez sean parte de la decoración sin recargar el montaje. Es el caso de pequeñas velas decorativas colocadas junto al plato. Se sorprenderán de saber que se las pueden llevar a casa.
5.- Dulce final
Para acertar en el postre, ofrezca dos o tres opciones. Una forma original de presentarlo es hacer un montaje en forma de pirámide con detalles de luces tenues y velas, así el invitado selecciona el que desee.