La terapia ocupacional es uno de los tratamientos para las mujeres con cáncer. En la foto, algunas sobrevivientes preparan manualidades para sus compañeras. (FOTO: LA PRENSA/U. MOLINA)

UNA LUCHA POR VIVIR

Para muchos, la palabra cáncer es sinónimo de muerte. Estas son mujeres que sobrevivieron a la enfermedad y otras que luchan por vencerla [doap_box title=»Frente al espejo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Hágase un autoexamen de senos cada mes Sin ropa, colóquese frente al espejo. Observe de manera cuidadosa. Busque cambios en su apariencia. Observe si hay arrugas, […]

  • Para muchos, la palabra cáncer es sinónimo de muerte. Estas son mujeres que sobrevivieron a la enfermedad y otras que luchan por vencerla
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Hágase un autoexamen de senos cada mes

Sin ropa, colóquese frente al espejo. Observe de manera cuidadosa. Busque cambios en su apariencia. Observe si hay arrugas, hoyuelos o brotes de piel o en el pezón. Mire si le sale secreción del pezón o si nota cualquier cambio fuera de lo normal. Con los brazos sueltos a los lados de su cuerpo, con sus manos arriba sobre la cabeza, con sus manos en las caderas, presione firme para flexionar los músculos del pecho, en la misma posición inclínese un poco hacia adelante. Fuente: The Susan G. Komen Breast Cancer Foundation.

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Martha de Villa tenía 45 años cuando en un chequeo médico de rutina le detectaron un nódulo anormal en uno de sus senos. Se descubrió que tenía cáncer en primera etapa. En su familia hay antecedentes de cáncer, y según nos confirmó nadie había logrado sobrevivir a la enfermedad. Dos o tres meses después de haberse diagnosticado la enfermedad la persona moría, por lo que lo primero que pensó Martha es que no lograría ver a su hijo bachillerarse ese mismo año y que no disfrutaría otros momentos especiales en la vida de una madre.

Han pasado cuatro años desde que a Martha le diagnosticaron cáncer de senos. Logró vencer la enfermedad. Se declara una sobreviviente. Esta experiencia le cambió la vida. De ser una mujer completamente dedicada a su esposo e hijos pasó a tener una causa que requirió su entrega más allá del núcleo familiar. Martha de Villa es presidenta de la Asociación de Mujeres Sobrevivientes de Cáncer (ASMUCAN).

El pasado miércoles por la mañana llegamos a ASMUCAN y encontramos a un grupo de mujeres que padecen cáncer elaborando manualidades para las cumpleañeras del mes. Esta actividad se denomina terapia ocupacional.

La sicóloga Heyling Álvarez brinda terapia a mujeres con cáncer. Explica que la elaboración de manualidades la utiliza para que las pacientes hagan a un lado, al menos por un momento, la tristeza y preocupaciones que enfrentan a causa de la enfermedad.

Para muchas la preocupación fundamental es conseguir recursos para someterse a quimioterapia. Esta es la principal limitación que enfrentan mujeres de escasos recursos económicos, a quienes se les diagnostica cáncer, reconoce la presidenta de ASMUCAN.

Martha Lorena Lacayo es una de esas mujeres que tiene muchas ganas de vivir, pero poco dinero para luchar contra el cáncer. Hace tres años a su mamá le realizaron una masectomía radical para combatir el cáncer de senos. Por ese antecedente familiar, Martha Lorena siempre se realizó autoexamen de senos.

Un día, estando acostada, un zancudo la picó cerca de las axilas, en dirección a la espalda, al tocarse la picadura de zancudo sintió una pelotita que la alarmó. Se tomó tres meses reunir el dinero para acudir al médico. Le orientaron ultrasonido y le dijeron que había un fibroquístico benigno, le pidieron que no se preocupara. Pero algo le decía a Martha Lorena que sí debía preocuparse, hizo otro esfuerzo y se sometió a una mamografía.

El resultado evidenció señales de malignidad y le orientaron biopsia, en febrero le diagnosticaron cáncer de senos. Ya el cáncer había avanzado hacia el hígado. Hasta ahora ha recibido seis ciclos de quimioterapia. Debe recibir otras quimioterapias para que la puedan operar y a la fecha espera que la Fundación Ortiz Gurdián apruebe su solicitud de ayuda.

“Mi medicamento por ahora es pedirle a Dios que el cáncer se quede como está, que no crezca más, que no se vaya para otro lado porque todo lo que yo gané, no lo quiero perder, porque yo quiero vivir”, dice Martha Lorena, madre de un niño de ocho años y una adolescente de 15 años.

A Martha Lorena le ha llovido sobre mojado. El apoyo de la familia y de la pareja es fundamental en la lucha contra el cáncer. Martha Lorena contó con el apoyo del padre de su hijo menor solamente en los primeros meses de la enfermedad, a la fecha no le brinda ningún tipo de respaldo, ni económico ni moral.

La mayoría de las mujeres que padecen cáncer sufren de soledad. Esta enfermedad es muy costosa y por eso a muchas de ellas les da pena afectar económicamente el gasto familiar y preocupar a sus hijos y parejas.

La sicóloga Yolanda Fuentes afirma que las mujeres que atiende en ASMUCAN padecen miedos, preocupaciones y penas que sólo se animan a compartir con mujeres en su misma condición.

Para las sicólogas Yolanda Fuentes y Heyling Álvarez es admirable la capacidad de lucha que tienen las mujeres que presentan cáncer. La fe en que lograrán sobrevivir evita que muchas de ellas se depriman profundamente.

Una sociedad preparada

La sicóloga Álvarez considera que la sociedad nicaragüense no está preparada a nivel óptimo, para convivir con personas que padecen cáncer.

La gran mayoría de las mujeres que padecen esta enfermedad ha enfrentado burlas en la calle o comentarios hirientes. Una escena común es que cuando pierden el cabello por las quimioterapias les gritan “pelonas”, sin detenerse a pensar que es por su enfermedad que no tienen cabello y no porque sean seguidoras de alguna moda. La falta de respeto es muy común.

Etapas

La sicóloga Álvarez continúa explicando que cuando a una mujer le diagnostican cáncer, la primera reacción es estado de shock. Después viene la negación, piensan que el diagnóstico es errado. Luego experimentan depresión, piensan que van a morir pronto y no se someten a tratamientos. Esto es fortalecido por los mensajes negativos que reciben de algunos médicos. En muchos casos les dan pocas esperanzas de vida y por eso algunas se niegan a tratarse.

“Debemos entender que cáncer no es sinónimo de muerte, es una enfermedad crónica que se puede sobrellevar, por eso hay muchas sobrevivientes, eso es una esperanza. No hay que desanimarse, hay que luchar, perseverar porque se puede vencer”, dice Álvarez.

Autoexamen

Lo fundamental para sobrevivir al cáncer de senos y cáncer cervicouterino es un diagnóstico temprano. Pide que le realicen un papanicolaou al menos una vez al año.

Para detectar cualquier anomalía en sus senos, realice autoexamen. Acostada, el mismo día de cada mes y después de que le baje la regla, coloque una almohada debajo de la cabeza, con la mano izquierda extendida, examine con la yema de sus dedos, usando los tres dedos del medio, haga presión leve, moderada y firme en cada área del seno, use pequeños movimientos circulares, de abajo hacia arriba. Busque cambios arriba y abajo del cuello y la axila, repita estos pasos en el seno izquierdo.

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