- El cabello graso es el que necesita más cuidados especiales. Aquí cómo tratarlo
[/doap_box]
Si su cabello luce opaco, sucio, sin volumen y después de un día de lavado o arreglado en la peluquería presenta una apariencia húmeda y huele mal, usted padece de una tipología capilar conocida como seborrea.
Néstor Vanegas, técnico de Revlon Profesional, afirma que el cabello grasoso realmente no existe, el grasoso es el cuero cabelludo, encargado de renovar el cabello.
Esto se debe a que las glándulas sebáceas producen más sebo del necesario y la grasa sobrante se desliza a lo largo del cabello, asegura.
Entre las causas más comunes figuran una dieta rica en grasa y los desajustes hormonales. Las hormonas afectan la producción de grasa en nuestro cuerpo, por eso este tipo de problemas capilares puede intensificarse en momentos en los que se sufren importantes cambios hormonales como en el embarazo, estrés, las píldoras anticonceptivas y la adolescencia, continúa Vanegas.
Por todo ello, resulta imprescindible que las personas que sufren de grasa en su pelo, mantengan una estricta higiene.
La excesiva secreción de grasa obliga a lavarlo mucho más a menudo que otros tipos de cabello. Sin embargo, el lavado diario tiende a empeorar la situación debido a la sobreestimulación de las glándulas sebáceas.
Lo mejor que puede hacer, en caso de poseer este tipo de cabello, es lavarlo con la frecuencia requerida, pero utilizando un champú suave para cabello normal.
A la hora de aplicar el champú sobre el cuero cabelludo, hay que extenderlo siempre teniendo la precaución de realizar con el mismo un masaje suave. Una fricción demasiado enérgica propiciaría el estímulo de las glándulas sebáceas, empeorando la situación.
Hay tratamientos de champú y ampolletas para mantener con buen aspecto al cabello con características grasosas.
En cuanto al acondicionador, Vanegas recomienda usar lo en spray; si es en crema deberá ser muy ligero pero no lo aplique en el cuero cabelludo, sólo en las puntas. Divídase el cabello en dos y hasta donde llegue la mano, ponga acondicionador.
Es importante cepillar el cabello por las mañanas para lubricarlo con la grasa segregada por la raíz y activar la circulación del cuero cabelludo y por las noches, para eliminar el polvo y los residuos.
Sin embargo, para quien padece de este mal, no cepille con demasiada frecuencia o vigorosamente ya que al hacerlo extiende el aceite del cuero cabelludo a todo el cabello. Cuando sienta el cabello grasoso y no tenga tiempo de lavarlo, evite cepillarlo mucho.
Por último, una buena alimentación rica en frutas y vegetales y abundante agua, puede ser muy beneficiosa para este tipo de cabello, ya que reducirá el exceso de grasa.
Si su problema persiste, le recomendamos que acuda a su peluquería y se ponga en manos de un buen profesional, quien le orientará las mejores opciones para su cabello.