- La ausencia de luz natural puede resultar fatal a la hora de maquillarse y la luz artificial invita a usar más maquillaje del necesario
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A veces pasamos horas frente al espejo realzando la belleza del rostro con un maquillaje que resulte perfecto ante nuestros ojos y los de los demás. Pero en algunas ocasiones pasa todo lo contrario. Una regla de oro, sencilla e indispensable que debemos seguir para realzar los rasgos e iluminar las facciones es tomar en cuenta la calidad de la luz con la que nos maquillamos.
Lissette García, maquillista de la peluquería estilista Ébano, aconseja que el lugar donde nos maquillemos debe estar lo más iluminado posible y así poder identificar las pequeñas imperfecciones que vamos a disimular. Preferiblemente, la luz debe ser natural y si es artificial debe ser luz blanca ya que los otros tipos de luz no reflejan con fidelidad la intensidad de los colores, apunta.
La falta de luz provoca que nos apliquemos más de todo, especialmente de rubor y nos equivoquemos en el color de la base.
El único remedio posible para este problema, según García, es maquillarse en un ambiente con luz natural en el que no se produzcan sombras sobre el rostro y difuminar para dar uniformidad al rostro.
Además, es preferible no mezclar luz natural con luz artificial porque cada una refleja una tonalidad distinta.
Para lograr la armonía de las tonalidades empiece maquillando la tez; luego, los ojos y, por último, los labios. Para el equilibrio del maquillaje es imprescindible destacar sólo un elemento del rostro.
Por lo tanto, no aplique la misma intensidad de colores en su tez, los labios o los ojos. Un detalle que no debe olvidar es comprobar su maquillaje con luz natural al salir de su casa; de esta manera podrá notar las áreas que estén recargadas.
En realidad, la mejor luz sería aquella en la que va a ser vista posteriormente. Es decir, un maquillaje para la noche es mejor realizarlo con luz artificial, mientras que maquillarse para el día resulta más adecuado hacerlo con luz natural.
Se debe tener muy en cuenta que las luces frías como las luces de neón, harán que se tenga tendencia a aplicar demasiado maquillaje ya que rebajan el tono.