- Candidato favorito es de izquierda y comparte la idea del “socialismo del siglo XXI” de Hugo Chávez
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Ver Infografia > Ecuador se dispone a elegir Presidente este domingo, al término de una campaña que polarizó al electorado entre una izquierda dura, representada por el favorito Rafael Correa, un populista aliado de Hugo Chávez, y una derecha que por tercera vez apuesta al populismo del magnate Álvaro Noboa.
Con un 26.2 por ciento, el izquierdista marcha al frente de las preferencias, seguido de Noboa (19.8 por ciento), León Roldós (16.8 por ciento) y Cynthia Viteri (11.1 por ciento) aparece bastante relegada, según el sondeo de la privada Market realizado el fin de semana, por lo que sería necesario acudir a una segunda vuelta el próximo 26 de noviembre.
Desde la medianoche del jueves la actividad proselitista está suspendida y los candidatos esperan en sus cuarteles la apertura de las urnas este domingo.
Unos 9.2 millones de ecuatorianos acudirán obligatoriamente a las urnas para elegir Presidente, Vicepresidente, diputados, consejeros provinciales, concejales municipales y parlamentarios andinos.
Desafíos
El próximo Presidente de Ecuador encontrará un país rezagado en el libre comercio con Estados Unidos, con enorme inequidad social, aunque con millonarios recursos petroleros que se pierden en la importación de derivados, dejando un saldo que no puede ser invertido por falta de planes.
La ONG Observatorio de la Política Fiscal expresó que la nación percibió más de 10,000 millones de dólares adicionales en el período 2000-2005 por el alza del precio del petróleo y que sin embargo, “los avances en la reducción de la pobreza han sido mínimos”.
“Un país caótico y en permanente desorden, signado por la demagogia y el populismo, trágicamente patentiza la incapacidad del Estado para administrar una sobredimensionada abundancia, mientras un ejército de pobres espera su redención”, agregó.
El país —con 13.2 millones de habitantes— registra una pobreza del 70 por ciento (incluido un 15 por ciento de miseria), un desempleo del 10.41 por ciento y un subempleo del 46.53 por ciento, índices que serían superiores de no ser por una masiva emigración de ecuatorianos a Estados Unidos y Europa.
El país sudamericano, que desde hace una década enfrenta una grave crisis institucional que lo ha llevado a tener ocho presidentes (incluidos tres elegidos en comicios populares que fueron derrocados), exporta un 68 por ciento de la producción petrolera.
Los ingresos fueron por 5,396.8 millones de dólares el año pasado (41.01 dólares por barril) y por 4,781.1 millones hasta agosto de 2006 (53.19 dólares por barril).
“Es posible que los nuevos recursos petroleros sean la última oportunidad para transformar a Ecuador”, sostuvo el Observatorio de la Política Fiscal.
Sin embargo, la política petrolera llevó a que la nación andina quedara marginada de un Tratado Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que preocupa al sector exportador en virtud a que en diciembre concluirán las preferencias arancelarias para la subregión.
Pero paradójicamente, Ecuador —quinto productor de petróleo de América Latina— tiene que importar combustibles, lo que en 2005 le generó egresos por 1,715 millones de dólares y 1,467.8 millones hasta agosto pasado.