- Tres mujeres heredaron lo mejor de su mamá y abuela: hábitos saludables. No son esclavas del ejercicio pero lucen como si lo fueran
Nunca han sido esclavas de los ejercicios, ni de las dietas para mantenerse bellas y en forma ya que, según ellas, los genes han sido muy generosos. Ellas son Claudia Salazar de Leal y Lucía Salazar de Robelo, hijas de doña Lucía Cardenal de Salazar, quien a sus 65 años, aún conserva una figura envidiable para muchas jóvenes.
Lucía Salazar es la actual directora ejecutiva de Metrovía, tiene 39 años y tres hijos. Claudia tiene 42 años, propietaria de un salón de belleza y también tiene tres hijos. Ambas aseguran que no tienen un régimen estricto de dietas o ejercicios, ya que las mujeres de su familia siempre han mantenido una excelente figura sin necesidad de sacrificios.
Doña Lucía, madre de las hermanas Salazar, asegura que en su familia todas sus hermanas son delgadas, al igual que su madre, doña Indiana Caldera de Cardenal (q.e.p.d), quien falleció a los 83 años, ella siempre mantuvo una estructura física envidiable.
Nunca he tenido un régimen de ejercicios aunque soy muy activa, como sano pero no hago una dieta especial, sólo hago tres comidas al día pero no por dieta sino por costumbre, no soy mujer de gimnasio, simplemente como sano, no me gustan los postres, ni como mucha carne, me encantan las sopas, el pollo y pescado, tomo bastante agua durante el día, comenta doña Lucía Cardenal.
Doña Lucía cuenta que su mamá siempre fue delgada, a pesar de haber tenido diez hijos. Era una señora que comía sano y muy activa.
En el historial de la familia Salazar Cardenal, no han tenido enfermedades graves o crónicas, la mayoría de las personas han fallecido cuando son adultos mayores, después de los 80 años; incluso, el abuelito paterno de las hermanas Salazar falleció cuando tenía 100 años.
Claudia asegura que tampoco tiene cuidados extraordinarios; simplemente le gusta comer sano, no le gustan los dulces, ni las bebidas gaseosas y, al igual que Lucía, señala que su figura es producto de la herencia genética de su familia. Tampoco sufre de problemas comunes como la celulitis.
No somos personas flacas, pero somos delgadas, todos muy sanos, somos longevos por naturaleza. No soy amante del gimnasio, en casa hago un poco de caminata y un poco de pesas; además, siempre hemos tenido una vida muy activa desde niños, asegura Claudia.
A sus 65 años, doña Lucía es abuela de 13 nietos, quienes hasta el momento han heredado el estado físico de los Salazar Cardenal.
A doña Lucía le encanta cocinar y, por lo general, prepara su comida a la plancha, cocida o al vapor, también disfruta del pan, del quesillo con aceite de oliva y una copita de vino, aunque confiesa que de vez en cuando se da sus gustos con cerdito o pastas.
Pero no sólo la genética es la que han heredado sino la costumbre de alimentarse sano. Doña Lucía adquirió la costumbre de comer lo menos grasoso posible de su madre, doña Indiana, de igual manera Lucía y Claudia ya tienen la costumbre.
Para Lucía Salazar, lo más importante para mantenerse en forma es el espíritu. Si tenemos el alma alimentada y somos felices con lo que estamos haciendo, todo es más fácil. Yo no le hago culto al cuerpo, lo más importante es ser natural, cada uno de nosotros tenemos nuestra belleza, la gente te ve como te sentís por dentro, expresa.
Lucía Salazar actualmente hace ejercicios pero asegura ser muy indisciplinada, practica media hora caminando y media hora de pesas, ya que está consciente de que obtiene beneficios tanto físicos, como espirituales.
No tengo una rutina pero sí tengo muy buenos hábitos alimenticios: como tres tiempos, cero gaseosas, nada de azúcar de dietas, como lo que quiero pero en cantidades moderadas aunque no por dieta sino por costumbre, si bien creo que la genética juega un papel importante, tendríamos que hacerle un monumento, expresa Lucía.
Estéticamente, las hermanas Salazar al igual que su madre, solamente usan cremas humectantes, se lavan bien el rostro por la noche y usan poco maquillaje; además, usan protector solar todos los días.
Para Lucía Salazar, la alimentación se refleja en el cutis, está en contra de las bebidas gaseosas dietéticas porque hacen retener líquidos, por lo cual aconseja acostumbrarse a tomar agua.
Ninguna de las tres fuma y toman poquísimo licor; solamente en eventos sociales de carácter recreativo.