Tropas libanesas desembarcan en el puerto de la localidad meridional de Jiyeh. (la prensa/ap/mohammed zaatari)

Ejército del Líbano ocupa el sur

El Ejército libanés afrontó el jueves el mayor desafío de su historia reciente al iniciar el despliegue de 15,000 efectivos al sur del río Litani, una zona fuera de su control desde hace 40 años, y en la que tendrá que desempeñar un papel extremadamente delicado en el mantenimiento de la paz. El traslado de […]

El Ejército libanés afrontó el jueves el mayor desafío de su historia reciente al iniciar el despliegue de 15,000 efectivos al sur del río Litani, una zona fuera de su control desde hace 40 años, y en la que tendrá que desempeñar un papel extremadamente delicado en el mantenimiento de la paz.

El traslado de las tropas se efectuó a buen ritmo y un contingente de 2,500 soldados ha conseguido ya cruzar la “frontera” del río Litani y entrar en la zona más devastada por el último conflicto, sobre la que el Ejército no tiene control alguno desde poco después del inicio de la Guerra de los Seis Días, de 1967, entre Israel y varios estados árabes.

El gabinete libanés aprobó el miércoles el plan para la instalación de fuerzas militares al sur del río Litani, pero el gobierno dijo que los soldados no perseguirían a los guerrilleros de Hezbolá ni intentarían desarmarlos.

“No habrá confrontación entre el ejército y los hermanos de Hezbolá… Esa no es la misión del ejército”, aseguró el ministro de Información Ghazi Aridi luego de una reunión de dos horas del gabinete. “Los soldados no van a perseguir o, ni Dios lo quiera, cobrar venganza sobre Hezbolá”..

Muchos habitantes del sur salieron al paso de los convoyes militares para saludar a los soldados mientras agitaban banderas del Líbano y arrojaban flores sobre los camiones, que iban cargados de colchones y camas para ayudar a la población a establecerse de nuevo.

El primer convoy de blindados ligeros y vehículos de transporte, compuesto por decenas de unidades, cruzó el Litani a través de una construcción improvisada en el lugar donde antes estaba el puente de Kasmiyeh, destruido por Israel, a una decena de kilómetros de la ciudad de Tiro.

Los militares izaron la bandera libanesa en cada localidad a la que llegaron y en Marjayoun, donde se instalará el cuartel general de todas las fuerzas desplegadas en el sur, las tropas realizaron una pequeña ceremonia y una parada militar.

El despliegue militar, aunque no incluye el desarme de Hezbolá que exigen la ONU e Israel, es un paso importante en el cumplimiento de la resolución de que los milicianos sean retirados de la frontera norte con el estado judío.

El general Sar Sijani, comandante de la Décima Brigada de Infantería y máximo responsable de la operación de despliegue en el sur, aseguró durante el acto que las fuerzas israelíes “habían olvidado que el Ejército está apoyado por su pueblo y por la resistencia”.

“Vuestra presencia aquí significa la victoria del pueblo”, subrayó dirigiéndose a los soldados.

Marjayoun, con 10,000 habitantes, es la localidad libanesa más importante de la frontera y está situada a 9 kilómetros de Israel y a siete kilómetros al noreste de la línea azul, el trazo que la ONU marcó en el año 2000 para certificar la retirada del Ejército israelí del sur del Líbano, tras un larga ocupación.

El edificio que acogerá el cuartel general de las fuerzas del sur ha sufrido algunos daños por los bombardeos israelíes. La mayoría de sus habitantes abandonaron la localidad durante la guerra y pocos han regresado todavía.

El ministro de Energía libanés y miembro del grupo chiíta Hezbolá, Mohamad Sneigh, declaró al periódico libanés “Al Balat” que su movimiento “da la bienvenida al Ejército” y “tampoco se opone” al despliegue de otros 15,000 efectivos de la ONU, “siempre y cuando no traten de desarmarle”.

La zona de cerca de 30 kilómetros desde el Litani hasta la frontera israelí ha estado controlada sucesivamente desde hace casi 40 años, por los guerrilleros palestinos, por los soldados israelíes y, desde la retirada de éstos en 2000, por los milicianos de Hezbolá.

Es una zona, pues, que ha sido escenario de todos los conflictos que, especialmente a partir del inicio de la guerra civil en 1975, convirtieron al Líbano en un permanente y sangriento campo de batalla.

Según el acuerdo del cese al fuego que entró en vigencia el lunes, Israel deberá ceder el control de sus posiciones en el sur libanés a la fuerza de la ONU, conocida como FINUL, que a su vez lo entregará al ejército del Líbano.

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