- Disidente Oswaldo Payá reprueba “actos irresponsables” del exilio cubano
Un grupo del exilio cubano en Miami prepara una flotilla de barcos para viajar a Cuba en momentos de incertidumbre sobre el estado de salud de Fidel Castro, retando a las autoridades estadounidenses que han pedido que nadie cruce el estrecho de Florida.
“Lo vamos a hacer cuando llegue el momento”, dijo a la AFP, Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, que tiene a su disposición tres barcos, lanchas de pesca y gestiona la adquisición de un barco de carga, para ir a la isla cuando “el régimen comience a resquebrajarse”.
Miles de cubanos de Miami han visto el traspaso de poder —oficialmente temporario— debido a la convalecencia de Castro por una operación, como una oportunidad que hay que aprovechar para lograr cambios políticos, aunque la situación en Cuba parece estar bajo control.
Según Sánchez, el disparo de salida lo marcará “el hecho de que se comience a reprimir brutalmente a la población civil de Cuba para enviar un mensaje de que nadie se vaya a rebelar”, o “se resquebraje rápidamente el control absoluto” del gobierno en manos de Raúl Castro.
La memoria del Mariel
El movimiento de naves entre Estados Unidos y Cuba con fines de protesta está prohibido por una orden presidencial estadounidense de 1996, tomada tras el derribo de dos avionetas estadounidense por aviones cubanos, en las cuales murieron cuatro personas.
Las autoridades federales y locales temen que cualquier movimiento por el estrecho en momentos de inestabilidad política en Cuba, provoque un éxodo masivo a Florida, como sucedió en 1980 durante el Mariel y en 1994 con la “crisis de los balseros”.
El opositor cubano Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), abogó por cambios pacíficos en Cuba, manteniendo la calma, y consideró que el exilio no debe alentar acciones que atenten contra la paz social en la isla.
“Estamos ante una experiencia nueva para los cubanos, para el MCL siempre ha prevalecido la idea de que en Cuba son necesarios cambios estando Fidel Castro y no esperando a su muerte, porque son una necesidad vital para el pueblo de Cuba”, declaró Payá en una entrevista con Efe.
En un hecho sin precedentes, el lunes, el líder cubano, Fidel Castro, delegó provisionalmente el poder en su hermano Raúl mientras convalece de una intervención intestinal.
Payá, Premio Sajarov del Parlamento Europeo, opinó que “hace tiempo estamos asistiendo y protagonizando el final de una etapa para todo el pueblo de Cuba” y “pretender negar los cambios que este pueblo necesita es continuar cerrando las puertas del futuro”.
En momentos excepcionales para Cuba como éstos, agregó, “lo más prudente y lo más justo es mantener la serenidad, que se mantenga la paz social y que los actores, que somos todos los cubanos, incluyendo a quienes están en el gobierno, reflexionen y contribuyan a que se abra una etapa de diálogo y tolerancia”.
“Cualquier actitud irresponsable, agresiva o represiva que pueda provocar violencia o enfrentamientos puede ser muy dañina para la sociedad y la nación cubana”, advirtió.