- Se retira con la frente en alto
Especial para LA PRENSA/Alemania
El triunfo de Alemania ante Portugal fue avasallante, todos recordaremos ese juego porque se vivió como si fuera la final, pero quizás a quien jamás borraremos de nuestras mentes es a Oliver Kahn, el arquero de la selección alemana.
No fue titular en este Mundial, Jens Lehmann lo suplió, pero Kahn lo aceptó con humildad y respeto.
Sin embargo, se le concedió el deseo, fue el arquero titular en la disputa del tercer lugar, su actuación fue excepcional, el escudo alemán renació otra vez, pero esta vez sólo dio la última muestra, se despidió como los grandes y LA PRENSA conversó con él en su despedida.
Fue un juego extraordinario, diste muestra de tu talento, fue el final que esperaste para despedirte de la selección alemana.
Estoy muy emocionado, ahora los sentimientos son fuertes, claro que estoy contento porque ganamos el tercer puesto, pero fue un juego donde todos dimos lo mejor para nuestro pueblo, a ellos le debemos la gloria. No niego que hubiera deseado estar en la final, pero Alemania está contenta con la selección… Una despedida de esta forma nunca la hubiera imaginado, es muy fuerte, las lágrimas no las puedo contener, estoy muy emocionado.
Una emoción que se debe a que es básicamente la última vez que miramos a Oliver Kahn con la camisa de la selección.
Es una emoción porque nunca pensé en sentir tanto apoyo de un pueblo, esto es increíble, es cierto me voy, pero esto no lo olvidaré, es como si hubiéramos ganado más que una medalla, volvimos a obtener la confianza del pueblo alemán.
Como decís no han ganado la Copa, es un tercer puesto, no un segundo como en Corea, Japón.
No es una Copa, ni un segundo lugar, pero es como si hubiéramos ganado el primero, recobramos el cariño de nuestra gente y eso no lo da un primer puesto, el pueblo ahora confía en nosotros y eso nadie lo podrá borrar en este Mundial, porque Alemania hizo historia.
¿Qué piensas hacer de ahora en adelante?
Disfrutar con mi familia en casa, ahora me toca a mí, ver tranquilamente por la TV la final del Mundial (sonríe lleno de felicidad).