- Magfor confirma interés de dos empresas y dos países de Asia de invertir en producción de biocombustibles
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Al menos dos empresas regionales y dos países asiáticos han mostrado interés de invertir en la producción de biocombustibles en Nicaragua, luego que el Gobierno declarara tal iniciativa como parte de una estrategia nacional para reducir la dependencia del petróleo.
El Presidente de la República, Enrique Bolaños, emitió el miércoles un decreto en donde indicó que debido a la crisis energética se hace de interés nacional estratégico la producción de biocombustibles y bioenergía en el país.
Mario Salvo, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), confirmó a LA PRENSA que el lunes se reunirán con algunos inversionistas que “han mostrado cierto interés” en el proyecto, entre los que sobresalen las empresas cementera Cemex y la distribuidora de hidrocarburos Petronic, así como algunos inversionistas hondureños que han venido a explorar la posibilidad de comprar tierras para cultivar palma africana en el Caribe de Nicaragua.
Salvo también aseguró que dos países asiáticos han mostrado interés en el proyecto.
“Estamos buscando ayuda, y Japón y Taiwán se han interesado mucho en este proyecto, a tal punto que uno de ellos ofreció que por cada dólar que invierta un nicaragüense en el proyecto ellos invertirían otro en forma de préstamos que serían pagados a diez años de plazo y sin intereses”, señaló.
Impacto fiscal
Roberto Rondón, ex Ministro de Agricultura y consultor del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), señaló que lo primero que se tiene que hacer es un estudio sobre el impacto fiscal que tendría la producción de biocombustibles en el país.
“Se tienen que hacer estudios fiscales para ver de qué manera afectaría la balanza de pagos del país, ya que sólo el diesel produce unos 80 millones de dólares en impuestos, es decir que tiene que haber un balance para que no se dejen de recaudar los impuestos”, señaló Rondón.
Rondón manifestó que los habitantes de las zonas donde se desarrollará la siembra y procesamiento de la palma africana tendrán un tratamiento diferenciado y preferencial con ciertos incentivos fiscales, como sucede en países como Brasil, uno de los principales productores mundiales de etanol.
“En las zonas pobres donde existe una agricultura familiar el incentivo es cero impuesto y si es una agricultura empresarial pagan impuestos, pero muy pocos ”, ejemplificó.