- Alcalde de Granada dice que “plan” con ruinas del viejo centro asistencial es convertirlo en hotel privado
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CORRESPONSAL/ GRANADA
Una nueva etapa le espera al antiguo edificio donde funcionó durante más de cien años el desaparecido Hospital San Juan de Dios, en Granada, ubicado sobre la Avenida Elena Arellano, de esta ciudad colonial.
Luego de ocho años de abandono y tres de inseguridad jurídica sobre su propiedad, el inmueble fue entregado ayer al gobierno municipal de Granada para que éste “lo restaure, rehabilite y administre”, según dispuso la Asamblea Nacional al ratificar la “donación unilateral” que el presidente Enrique Bolaños realizó en junio del 2003.
Ayer, la Asamblea Nacional sesionó en el antiguo Convento de San Francisco, de Granada, para oficializar el traspaso del inmueble, cuya donación ratificó el miércoles pasado a través de una ley aprobada por mayoría de votos.
Según el alcalde sandinista, Álvaro Chamorro Mora, ahora que la municipalidad cuenta con la seguridad jurídica sobre la propiedad del inmueble, su gobierno discutirá el uso que tendrá el viejo hospital y con el proyecto definido convocará a una licitación pública para analizar y escoger la mejor oferta.
Chamorro adelantó que “el plan con el hospital viejo es convertirlo en un centro de convenciones turísticas y en un hotel con 156 habitaciones”, que a su juicio respondería al déficit de oferta habitacional que padece la ciudad, promovida como el principal destino turístico nacional.
Sin embargo, la Comisión Ciudadana, una asociación de granadinos que preside el historiador José Joaquín Quadra, sostiene que por tratarse de un bien reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación, el edificio debería restaurarse y rehabilitarse como un espacio público.
Para el arquitecto Fernando López, secretario de esta asociación, “el antiguo hospital podría ser restaurado con cooperación internacional y acondicionado como un centro cívico mixto, donde las instituciones del gobierno municipal y central puedan concentrar sus oficinas en beneficio de la población”.
Quadra apoya esta propuesta porque asegura que “las oficinas de las instituciones públicas están regadas por toda la ciudad y uno se atrasa en una gestión por visitar diferentes puntos que el gobierno alquila a altos costos”. Según el historiador, “un centro cívico es algo que Granada necesita, porque éste incluiría un teatro y galerías para actividades artísticas y culturales”.
Chamorro niega conocer esta propuesta de la Comisión Ciudadana, pero señala otras propuestas de inversionistas españoles y norteamericanos interesados en construir un hotel o centro comercial.
La asociación de granadinos demanda al alcalde integrar una junta social de ciudadanos que vele por el destino del edificio del hospital. Quadra propone que ésta la integren representantes de quienes en 1886 colaboraron con el comienzo de la obra.