- García y Humala cierran campañas con acusaciones mutuas
[/doap_box]
LIMA/AFP
La campaña electoral peruana, tensa y virulenta, se cerró el jueves con actos multitudinarios, de cara a la elección del domingo en que los peruanos elegirán entre la “izquierda moderada” del socialdemócrata Alan García y la “izquierda antisistema” del nacionalista Ollanta Humala.
En las últimas horas de campaña los candidatos arreciaron en sus ataques mutuos.
Humala acusó a García de ser “un peón” de Estados Unidos. Mientras, García retrucó que si su rival resulta elegido convertiría a Perú en “una colonia” de la Venezuela de Hugo Chávez.
El fuego cruzado se produjo horas antes de masivas concentraciones que marcarían el fin de sus actividades proselitistas. García lo haría en una arteria céntrica de Lima, mientras Humala viajó a su bastión de la surandina Cusco, antigua capital del imperio de los Incas.
El final de la campaña llega con García como favorito, según los sondeos ahora prohibidos de difundirse.
Tres encuestas hechas públicas el fin de semana discreparon sobre la ventaja del ex presidente.
El sábado la empresa CPI y la Universidad de Lima divulgaron encuestas en las que García obtenía 59.9 por ciento de la intención de voto, contra 40.1 por ciento de Humala.
El domingo, la empresa Apoyo dijo que un simulacro de votación que resultó en 52 por ciento de los votos válidos para García contra 48 por ciento para Humala.
La elección pone frente a frente a la izquierda socialdemócrata del ex presidente García (1985-1990), quien propugna un “cambio responsable” frente a lo que denomina como “izquierda totalitaria”, cuyo portaestandarte en América Latina —según sostiene— es el Presidente de Venezuela.
“No dudo ni necesito pruebas para decir que hay dinero negro venezolano en esta campaña en favor de Humala”, puntualizó. “Venezuela es una república federativa de Estados y el Perú pasará a ser un Estado más si gana Humala”, agregó.
El ex mandatario ha manifestado que en el escenario de América Latina se siente más cercano a los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina y Michelle Bachelet en Chile. Y repudia la administración de Chávez.
Por su parte, Humala, un teniente coronel del ejército en retiro que irrumpió en la política peruana hace un año, no oculta sus simpatías con Chávez —quien le ha expresado su público respaldo— y con el presidente Evo Morales de Bolivia.
Humala sindicó a su adversario socialdemócrata de tener el pleno respaldo de Estados Unidos y de ser “peón y servil” a los dictados de Washington “para destruir la integración de los pueblos latinoamericanos”.