Alfonso Goussen Calderón
Es necesario señalar la conducta desleal que practican unos cuantos liberales advenedizos cuando logran alcanzar altos cargos en las empresas públicas y/o privadas.
Desde el año 1990 se puede observar cómo diputados hasta ministros liberales se esmeran en desconocer y rechazar a aquellos correligionarios que por necesidades económicas, los buscan para lograr un trabajo y que hicieron méritos trabajando para el partido en todas las campañas electorales.
Muchos de estos personajes, con algunas excepciones, prefieren colocar en sus instituciones a sus familiares y amigos más cercanos que no han colaborado con el partido y que no necesariamente necesitan del trabajo, en lugar de apoyar a las personas que están desempleadas y que realmente están pasando dificultades y que estoy seguro estos personajes no lo ignoran.
Me parece que las autoridades del Partido Liberal deben recomendar para estos altos cargos a personas que además de tener conocimientos y capacidad, gocen de una gran sensibilidad social, que puedan comprender que si se les busca para una ayuda no es en carácter de caridad. En este sentido, admiro a los del Frente Sandinista en que todos se apoyan, tienen una solidaridad tal que si cualquiera de ellos está desempleado, en pocas horas o días ya lo tienen trabajando y de ser posible en mejores condiciones.
Masatepe