Soberanía clásica

Manuel E. Ventura Robles

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Soberanía clásica


Manuel E. Ventura Robles




He leído con sumo interés la obra Soberanía clásica, Un principio desafiado… ¿Hasta dónde? de mi apreciado amigo y distinguido jurista nicaragüense Mauricio Herdocia Sacasa, quien aborda con gran erudición un tema difícil y complejo. Y es que no podía ser de otra manera, ya que Mauricio Herdocia Sacasa ha sido un testigo privilegiado del proceso que analiza y sistematiza con gran habilidad, no sólo como profesor y estudioso de la materia sino especialmente como asesor jurídico de la Cancillería nicaragüense, miembro de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas y, actualmente, presidente del Comité Jurídico Interamericano de la OEA, con sede en Río Janeiro, Brasil.

Es precisamente esa perspectiva que le da el haber ocupado y estar ocupando cargos tan importantes, lo que hace la obra más interesante porque contiene mucha información relevante sobre decisiones de diversos órganos de Naciones Unidas, como la propia Comisión de Derecho Internacional o la Corte Internacional de Justicia, la misma Corte Centroamericana de Justicia, pero es especialmente el Capítulo IV, denominado “Algunas Limitaciones a la Soberanía en América” y los Anexos, la Carta Democrática Interamericana, la Declaración de Managua para la Promoción de la Democracia y el Desarrollo, la Resolución 1080 de la Asamblea General de la OEA sobre Democracia Representativa y el Compromiso de Santiago con la Democracia y la Renovación del Sistema Interamericano, lo que hace la obra actual y apasionante.

Los que trabajamos en la jurisdicción internacional de protección de los derechos nos preguntamos habitualmente, cómo lo hace Mauricio Herdocia, si el concepto clásico de la soberanía ha entrado en crisis, como consecuencia de determinar a través de la emisión de sentencias en casos contenciosos la responsabilidad internacional del Estado por haber violado normas convencionales, y de imponerle a éste la obligación de cumplir con determinadas reparaciones.

En este campo es fundamental el análisis que se hace en el libro de la jurisprudencia y doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en relación a conceptos como “jus cogens” y a los derechos inderogables aún en caso de guerra, de peligro público o de otra emergencia que amenace la independencia y seguridad del Estado, tal y como lo dispone el artículo 27 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

A este respecto no está demás recordar que Bodino, en su obra política fundamental Les six livis de la république, ofreció las primeras definiciones del concepto de soberanía. Él fue precisamente el que definió la soberanía como el poder absoluto y perpetuo de la república, pero para el propio Bodino el soberano de ninguna manera es ilimitado, ningún príncipe podía poseer en la realidad los derechos de la soberanía, pues consideraba que todos los gobernantes y los pueblos están limitados por las leyes divinas y naturales.

¿Se mantiene incólume ese concepto de la soberanía que nace con el Renacimiento y los Estados nacionales en Europa? ¿Hemos entrado actualmente en un proceso histórico que, cómo el Renacimiento cambió el orden político medieval imperante y permitió el surgimiento de conceptos como la soberanía y el propio Derecho de Gentes? Sólo el tiempo lo dirá, pero una lectura cuidadosa de la obra de Mauricio Herdocia Sacasa ayudará al lector, sin duda alguna, a formarse su propio criterio.

Uno de ellos, el del ilustre maestro español Juan Antonio Carrillo Salcedo, en su obra Soberanía de los Estados y Derechos Humanos en el Derecho Internacional Contemporáneo, afirma en relación con esta problemática que “los derechos humanos no han desplazado ni eliminado la soberanía de los Estados, aunque sí la han erosionado y relativizado…” y que “la contradicción entre soberanía de los Estados y derechos humanos encuentra una síntesis superadora en la noción de las obligaciones positivas que el Derecho internacional contemporáneo impone a los Estados en orden a la promoción y protección afectiva de la dignidad intrínseca de todo ser humano”.

No deje usted de leer a Mauricio Herdocia Sacasa para sumarse a un debate de gran actualidad e importancia.

El autor es Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

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