- Subestimado en cálculos previos
Edgard Tijerino [email protected]
Hay dos impresiones sobre Vicente Padilla que todavía no llegan a un punto de coincidencia. Una es sobre su exuberante potencial, y la otra, sobre sus preocupantes cifras.
¿Qué es lo real y qué es lo falso al momento de valorar las proyecciones del pitcher derecho nicaragüense, mientras la temporada del 2006 se acerca vertiginosamente?
Listo para debutar con los Rangers de Texas, equipo de poderosa y fluida ofensiva, pero sin producir resultados consecuencia de un pitcheo inconsistente, Padilla que cobrará 4.4 millones de dólares no es favorecido por los pronósticos.
Según el panel de expertos de The Sporting News, que anualmente elabora un estudio sobre los probables rendimientos de los peloteros, apoyándose en el accionar de los años recientes, Vicente seguirá siendo un pitcher debajo de los .500 puntos, es decir con más derrotas que victorias, y un pobre promedio en efectividad.
El vaticinio de esa publicación sobre el nica para el 2006, apunta 9 triunfos por 11 reveses con 4.64 en carreras limpias, 113 ponches y 164 hits permitidos en 159 entradas a lo largo de 28 aperturas, en tanto la gente del Lindys fija su balance en 11 y 12 con promedio de 4.55 en efectividad, en 29 faenas como abridor.
Estos cálculos nada alentadores, indican que Padilla, propenso a estar entrando y saliendo en la lista de inhabilitados, perderá unos cuatro inicios, será frecuentemente bateado, y su poder no conseguirá provocar los estragos deseados.
Claro, los analistas han tomado las tres últimas temporadas con balances de 14-12, 7-7 y 9-12, y efectividades de 3.62, 4.53 y 4.71, con extensiones de 208, 115 y 147 entradas.
Resulta cómodo analizar dependiendo estrictamente de los antecedentes inmediatos, sin entrar en otro tipo de consideraciones sobre el punto clave, y quizás neurálgico en algunos casos, como es el de Padilla: el potencial en desarrollo.
Y nosotros tenemos experiencia. Durante la década de los ochenta, pasamos esperando año tras año una verdadera explosión de David Green, la cual nunca llegó porque su potencial, visto, calificado y apreciado por todos, fue estrangulado.
Hasta hoy nos está ocurriendo lo mismo con Vicente, pero la esperanza sigue latiendo, y éste puede ser el año crucial.
En el Baseball Register, el reporte de scouteo sobre Padilla dice que es un pitcher de cuatro lanzamientos: la bola rápida que puede manejar con control entre las 90 y las 95 millas, curva, slider y cambio, sin advertir que todos ellos siguen sujetos a necesarios ajustes.
Y sigue: a Padilla le gusta experimentar, pero comete muchos errores y se mete en problemas. Su curva es floja y su slider filoso. Pierde concentración y también el contacto con la zona de strikes. Puede dar mucho más si consigue mejor enfoque sacándole mayor provecho a su intensidad. Su pitcheo alto es predecible.
Tal diagnóstico impide ser lo suficientemente preciso sobre el futuro inmediato de Padilla, aunque mantiene abierta la posibilidad de verlo terminar de crecer, si logra utilizar ese potencial tan reiteradamente mencionado.
Ansiosos por ver establecerse a Vicente, y conscientes que tiene el material requerido, nosotros no hemos podido evitar ser optimistas al momento de valorarlo cada año antes del play ball. Sobre todo, después de verlo ganar 14 juegos en temporadas consecutivas asimilando enseñanzas.
Sin descarrilarme como en otras ocasiones, pienso que Vicente superará la barrera de las 15 victorias, algo que sólo dos tiradores de Texas, Kenny Rogers (18-9 en el 2004) y Rick Helling (16-13 en el 2000) han logrado en las últimas seis temporadas, correspondientes al nuevo milenio.
Lanzar para Texas ha obligado en los últimos años a habituarse a la miseria, a la mugre, volverse loco o suicidarse.
Vicente Padilla se encuentra ahora frente a ese reto.
ROGERS, EL MEJOR
El veterano zurdo Kenny Rogers, ahora con los Tigres, ha sido el pitcher de mayor utilidad para los Rangers en los últimos seis años. Ganó 14 juegos en el 2005, 18 en el 2004 y 13 en otras tres ocasiones.
Rogers fue el único pitcher con más de 10 triunfos en el 2002, llegando a 13. Sólo en el 2001, Texas ha contado con tres ganadores de 10 o más juegos. Rick Helling 12-11 y 5-17, Doug Davis 11-10 y 4.45, y Darren Oliver 11-11 y 6.02.
El coreano Chan Ho Park llegó a Texas después de ganar 18 y 15 para los Dodgers en el 2000 y el 2001, limitado a 25 aperturas, ganó nueve y perdió ocho en el 2002, y luego registró 4-7 en 16 inicios y 8-5 en 20 el año pasado antes de ser enviado a San Diego.