Annabelle Sánchez
Con mucho interés y con ánimo de comprender los distintos actores he seguido de cerca el drama que sufre nuestro pueblo porque nuestros médicos están ocupados luchando por sus derechos. Tanto los unos como los otros tenemos que defender nuestros derechos fundamentales como también cumplir con nuestros deberes, también fundamentales, debido a un compromiso de conciencia.
Por otro lado, las autoridades estatales también tienen que defender derechos y cumplir obligaciones. Todos los protagonistas, entonces, tienen su cuota de responsabilidad y también tienen su cuota de tener la valentía de ceder. ¿Por qué no piensan —¡de verdad!— en el sufrimiento real de cada una de las personas? Me parece que debemos recordar que, como seres sociales que somos, necesitamos los unos de los otros; en la vida no podemos alcanzar nada sin la ayuda de otros. Por lo tanto… no tengamos miedo al consenso cediendo un poco cada parte con el fin de tener misericordia del más desvalido. Recordemos que el fin no justifica los medios.