Pedro Rafael Gutiérrez Doña
Alrededor de tres mil personas asistieron el fin de semana pasado a la ciudadela La Carpio, en San José de Costa Rica, a un concierto del grupo nicaragüense de música popular Macolla. A voz en cuello entonaron “cuando suenan los tambores”. También se bailó el fogoso ritmo del palo de mayo y terminaron bailando el pegajoso ritmo de reggaeton.
Víctor Láscares, autonombrado “el diputado de los nicas”, candidato a diputado por el Partido Liberación Nacional y presidente del Comité de Solidaridad Costa Rica-Nicaragua, fue el encargado de organizar esta fiesta y manifestó que “había un grupo de gente que propiciaba la xenofobia entre los dos países, sin embargo, nosotros estamos trabajando para acercar a los dos países, porque ticos y nicas somos hermanos”.
Informes del Tribunal Supremo de Elecciones indican que a mayo del 2005 habían 19,075 nicaragüenses naturalizados, cantidad importante para el Partido Liberación Nacional en las próximas elecciones.
La Carpio es una localidad al oeste de San José, donde más del 40 por ciento de los habitantes son nicaragüenses y el resto costarricense. Esta propiedad en el pasado perteneció a la Caja del Seguro Social y fue invadida por grupos organizados para conseguir propiedad por parte del Estado, sin embargo, en años la situación de los pobladores no se ha legalizado.
Ante esta realidad el señor Láscares manifestó que ha venido trabajando con diferentes instituciones del Estado para que cientos de ciudadanos reciban vivienda digna, ahora los nicaragüenses, habitantes de La Carpio, estaban en sus proyectos para recibir títulos de propiedad y ser sujetos de crédito.