Jorge A. Pavón G.
Tengo 26 años de vivir en los EE.UU. pero moral, espiritual y psíquicamente vivo en Nicaragua, nuestra querida Patria. Leyendo En Letra Pequeña, Magazine o los escritos de, por ejemplo, el ingeniero Edmundo Dávila Castellón, la licenciada María José Zamora, los editoriales, al filósofo Serrano, el señor Sánchez Sancho, don Nicasio Urbina, don Pablo Sanabria, don Fernando Centeno Chiong, etc., me siento como si estuviera en Nicaragua.
Me doy cuenta que la tierra de Rubén Darío sigue herida de muerte y sin un futuro cercano promisorio para reponerse de su mal, a causa de tantos hijos ingratos que no quieren comprender y reconocer el mal que le han hecho y le siguen haciendo. Espero que periodistas como Fabián Medina sigan con ese admirable profesionalismo que todos los paisanos nicaragüenses residentes en el extranjero lo vamos a seguir agradeciendo.