José Joaquín Chaverri
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Compartir el viejo y nuevo arte de Belén
José Joaquín Chaverri
La Navidad ya está con nosotros. Esta es una época especial para vivir la solidaridad. Bajo los puentes, en las calles, en las montañas y junto al mar tenemos la oportunidad de ayudar a centenares de personas en estos días festivos. Esta llamada a convivir, con el otro, no ciertamente se concreta sólo, a los que no tienen nada. También debe llegar a los pobres en soledad. A los que han perdido todo y se han quedado sin amigos, pues la dureza de nuestra sociedad condena con la soledad y el silencio a los que han perdido el éxito.
Este tiempo de adviento y Navidad, es también una oportunidad para organizarse con otros, para ayudar a centros de salud, asilos de ancianos, niños y jóvenes abandonados, y a todo aquel que necesita apoyo, solidaridad, y está necesitado.
Una Navidad solidaria es abrir de nuevo las puertas al portal de Belén, que nos llama a saber combatir la pobreza, pero sobre todo a compartir con el otro, o la otra, que han perdido el espíritu de esta época. Es también, saber encontrar de nuevo al amigo o a la amiga con el que hemos tenido diferencias.
La navidad es también la hora del reencuentro con los que han existido enojos y heridas pasajeras. Es una época interesante para construir puentes y tocar puertas, para renovar amistades de siempre y establecer nuevas relaciones de permanencia.
Muchas veces lo más difícil de una Navidad, es perdonar la palabra impropia, la ofensa hiriente, el verbo mal interpretado. Las palabras mal ubicadas son dardos que con frecuencia apagan las luces de la Navidad.
Una Navidad solidaria, requiere organización, capacidad de iniciativa, pero sobre todo, una nueva manera de ver las cosas. El éxito de nuestro espíritu navideño no está en la abundancia de la mesa, sino en la capacidad de abrir espacios de diálogo, de conversación y generosidad, para con aquellos que nos necesita. Esa solidaridad no está en el consumo y los regalos, sino sobre todo en el saber escuchar o compartir, que muchas veces es el nuevo y viejo arte de la Navidad.
La Navidad es saber oír en silencio, lo que María y José guardan en su corazón frente al Hijo de Dios. Es un llamado a la juventud, para renovar las iniciativas y los esfuerzos para hacer llegar con proyectos solidarios de Navidad, aportes a tantos que necesitan ayuda.
En cuanto más nos ocupemos del otro o de la otra, es más fácil abrir las puertas al nuevo sol de solidaridad. Podría ser, llegar con ayuda a los que han perdido tanto en las inundaciones del presente año.
El autor es diplomático y periodista costarricense