Eduardo Enríquez
Roman, Times, serif»>Blanco y negro
El 2006, ¡ahora es cuando!
Eduardo Enríquez
El 2006 es un año electoral, por lo general un año de al menos leve recesión económica por la siempre escalofriante posibilidad de que gane las elecciones Daniel Ortega, que sumado a los altos precios del petróleo pueden hacernos la vida de cuadritos ese año. Pero el 2006 será más que eso.
Así que decidí en esta mi última columna del año, dejar un mensaje de esperanza y ánimo.
El 2006 será también el año del inicio del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (DR-Cafta); es el año del arranque de la Cuenta del Milenio que debería dar un fuerte empuje económico a la zona de Occidente; es el año en que la iniciativa HIPC seguirá condonándonos deudas y facilitando “fondos líquidos” para el Presupuesto.
Además, es un año al que entraremos con un poco de dinero en los bolsillos porque el 2005 ha presentado un repunte en los precios internacionales de nuestros productos de exportación.
Claro, no es que a partir del primero de enero del 2006 —y ni siquiera al 31 de diciemb re del 2006— habrán desaparecido los niños de los semáforos, ni el desempleo, ni los hospitales desastrosos, ni los cientos de miles de niños que se quedan sin educación cada año. Lo que sí puede ocurrir el 31 de diciembre del 2006 es que estemos entrando a un 2007 mucho mejor que ahora.
Pero eso no va a ocurrir por inercia. Ni siquiera va a ocurrir si el Gobierno hace bien todo lo que tiene que hacer.
Va a ocurrir si los ciudadanos tomamos una actitud más positiva, empezamos a pensar a largo plazo, a planear para crecer en el futuro.
Hay señales muy esperanzadoras. Algunos empresarios ni siquiera están esperando a que arranque el DR-Cafta y ya han comenzado a hacer contactos con compradores en Estados Unidos para colocar sus productos.
Debo suponer, además, que esos ingresos extra de los buenos precios de los productos de exportación serán invertidos para hacer a las empresas más competentes ante lo que se viene.
De igual manera, los proyectos de la Cuenta del Milenio están enfocados en ese sentido.
Por otro lado, no sólo los nicas están preparándose para las nuevas oportunidades. No son casualidad, la apertura de una ruta Managua-Atlanta esta semana ni las declaraciones del presidente para Centroamérica de la empresa naviera Maersk, quien dijo que han fijado su atención en el país, debido al crecimiento de la actividad económica que han detectado en los últimos dos años.
Así que las condiciones están dadas para que el año 2006 sea un año récord en crecimiento económico.
Sin embargo, como nada en esta vida es perfecto, como dije al principio éste va a ser un año electoral, los nicaragüenses vamos a decidir en noviembre quién será nuestro próximo Presidente y quiénes serán nuestros próximos diputados.
Por suerte desde hace 15 años aquí la gente puede votar como le dé la gana, pero es una acción tan importante que vale la pena pensar un poco en lo que se va a hacer. Por desgracia la gente siempre ha votado en el pasado “en contra de…” y no a favor de algo.
En esta elección que viene debemos pensar en el camino que como nación hemos tomado, decidir si queremos seguir en esa senda o cambiar de rumbo, y votar de la manera que pensemos es lo mejor.