José Barrios muestra a LA PRENSA algunos daños que encontró en el inmueble que compró a la empresa Lacayo Fiallos.

Constructora puede ser multada por dejar fallas

Pagaría hasta 30 mil dólares, por orden del Mific Ricardo Guerrero [email protected] La empresa constructora Lacayo Fiallos podría ser objeto de una sanción, si se comprueba que ha incumplido los acuerdos a que llegó con un cliente, al cual le vendieron una casa valorada en 75 mil dólares, pero con ciertos daños, por lo que […]

  • Pagaría hasta 30 mil dólares, por orden del Mific

Ricardo Guerrero [email protected]

La empresa constructora Lacayo Fiallos podría ser objeto de una sanción, si se comprueba que ha incumplido los acuerdos a que llegó con un cliente, al cual le vendieron una casa valorada en 75 mil dólares, pero con ciertos daños, por lo que se comprometieron a repararla, aunque, según el demandante, le han incumplido.

El ciudadano José Barrios denunció a LA PRENSA que el cinco de diciembre de 1998 compró una casa valorada en 75 mil dólares, a la empresa Imabite, creada por la constructora Lacayo Fiallos. Un día después, el dueño del inmueble empezó a descubrir ciertas deficiencias en la construcción.

“Había paredes agrietadas, ventanas quebradas, malos acabados en la puerta principal, los rodapiés no estaban bien pegados, en la cocina había un hueco y diferentes filtraciones en el techo, los toma corriente estaban rotos y las paredes manchadas; era una lista con 46 detalles”, señala el demandante.

Entonces, Barrios envió una carta a Ricardo Meléndez, gerente de la empresa Imabite. “En ese momento insistí por medio de correos electrónicos y llamadas telefónicas, sin embargo, la empresa nunca me dio una respuesta”, indica el afectado.

Señala que un año después de haber comprado el inmueble, tuvo que cambiar el lavamanos porque éste se desprendió. Con documentos en manos mostró que para esa fecha aún tenía un saldo de 2,000 dólares con la empresa Imabite. “Les manifesté que iba a reparar los daños con ese dinero, sin embargo, no quisieron e inmediatamente enviaron a un equipo de mantenimiento, pero el problema es que no repararon todo, sino una parte; se fueron y no volví a saber nada de ellos”, añadió.

COMPROMISO INCUMPLIDO

Al ver que la empresa le estaba incumpliendo, Barrios envió una carta a Roberto Lacayo Baguardi, gerente de la constructora Lacayo Fiallos. “Él (Lacayo) manifestó que me resolvería el problema, me dio su palabra, eso fue en septiembre 2002; en noviembre de ese mismo año, al ver que no llegaba nadie a repararme los daños, envíe otra carta a Lacayo Baguardi, donde le manifestaba que no me habían resuelto el problema”, aseguró.

El afectado dice que en vez de recibir a los ingenieros que le repararían los daños en la casa, la empresa Lacayo Fiallos le envió una notificación en que le decían que los daños se debían al deterioro por el uso del inmueble. “Eso resultaba ofensivo, decir que los daños se debían al uso del inmueble”, señala.

Al recibir esa respuesta, el demandante se dirigió a la Dirección de Defensa al Consumidor, del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), donde expuso el caso.

Defensa al Consumidor, del Mific, envió cédulas de notificación a ambas partes. Sin embargo, nadie de la empresa se personó; les enviaron una segunda notificación y los representantes de Lacayo Fiallos tampoco se presentaron.

Antonio Rodríguez, director de Defensa al Consumidor, explicó que ellos enviaron una carta a la empresa constructora, en la que les manifestaban que los multarían con 30 mil dólares por incumplimiento de los acuerdos.

En ese momento ellos (Lacayo Fiallos) se presentaron al inmueble de Barrios y le manifestaron sus buenas intenciones de resolver el problema. “Me dijeron que firmara un documento, donde se comprometían a reparar los daños; yo firmé, sin embargo no repararon todo lo convenido”, afirma.

BUSCAN ACUERDO

Al consultar al gerente general de la empresa Lacayo Fiallos, Roberto Lacayo Baguardi, éste manifestó que algunas de las cosas que el señor Barrios está pidiendo están dentro de la frontera del mantenimiento, y que él compró la casa bajo ciertas condiciones, aunque aclaró que retomarían el caso para ver de qué manera llegan a un arreglo.

Lacayo Baguardi señaló que el demandante está en todo su derecho de recurrir a las instancias que considere pertinentes, pero dijo que el señor Barrios lo que anda “es buscando publicidad”.

“A una casa hay que darle mantenimiento”, señaló Baguardi.

LOS VOLVÉRAN A CITAR

El director de Defensa al Consumidor manifestó que el caso, en un inicio se resolvió por medio de un trámite conciliatorio. “En esa ocasión se estableció una lista de los daños que tenía el inmueble y sobre esa lista se harían las reparaciones. La empresa se presentó a la casa de José Barrios a verificar los daños, sin embargo, según el demandante (Barrios), la empresa Lacayo Fiallos no le cumplió en el 100 por ciento e indicó que aparte de los daños iniciales, existían otros nuevos daños”.

La próxima semana citarán a ambas partes, para ver de qué manera se llega a un arreglo satisfactorio.

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