Los políticos y Dios

Tomás H. Téllez Ruiz

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Los políticos y Dios


Tomás H. Téllez Ruiz




“Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en nombre de los hombres, sino en nombre de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis. Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque en Jehová, nuestro Dios, no hay injusticia ni acepción de personas ni admisión de cohechos… Procederéis… con verdad y con corazón íntegro… para que no venga ira sobre vosotros y sobre vuestros hermanos” (2 Crónicas 19:6-10).

Esta sabia ordenanza del Rey Josafat a los jueces que él nombró para que juzgaran al pueblo de Israel, hace unos 3,000 años, se mantiene en vigor. La historia bíblica nos enseña que, mientras este consejo fue honrado, a estas autoridades les fue bien y el pueblo estuvo contento y vivió en prosperidad.

Es que ejercer la justicia es actuar de acuerdo con la naturaleza y voluntad de Dios. Pero cuando se olvidaron de estos preceptos, el principio universal de “todo lo que el hombre siembre, eso también cosechará; Dios no puede ser burlado” (Gálatas 6:7), inevitablemente produjo su resultado: los jueces cayeron y el pueblo vivió tristes consecuencias de guerras, escasez y desgracia.

Nicaragua es un pueblo mayoritariamente creyente; sea católico o evangélico, el concepto de Dios y los preceptos bíblicos rigen nuestro proceder; el grueso de nuestro liderazgo político comparece en las iglesias.

Entonces, adónde han dejado la Palabra de Dios?

Qué difícil es explicar a nuestros hijos el por qué personas convictas de fraudes millonarios andan tranquilamente en la calle, gestionan amnistías, disfrutan de los bienes mal habidos y hasta se dan el lujo de contrademandar! Cuando a los traficantes de drogas se les devuelve el dinero! Cuando las autoridades que debían castigar a los culpables se abrazan con ellos y se hacen los ciegos ante sus delitos!

¿Qué jueces y qué justicia es ésta? ¿Cómo explicar a los niños sobre la honestidad, el respeto a los bienes ajenos y las consecuencias negativas de no practicar estos valores? ¿Cómo explicar a los estudiantes de Derecho el tipo de justicia que rige en Nicaragua? ¿Cómo aconsejar a los jóvenes sobre la justicia teórica, cuando los líderes del país en la práctica la pisotean? ¿Qué mensaje se le envía a la juventud de hoy sobre la clase de país que es Nicaragua? ¿Qué legado se le está dejando a las nuevas generaciones?

Aprobar una amnistía para los defraudadores del pueblo sería el corolario más triste y vergonzoso que las actuales “autoridades” podrían jamás imponerle a nuestro pueblo. Y no dudo en afirmar como el Rey Josafat: “Ira vendrá sobre vosotros y sobre vuestros hermanos, porque no estáis procediendo con verdad y con corazón íntegro”.

Todavía estamos a tiempo de rectificar antes que esos tiempos de ira destruyan por completo a Nicaragua. Los ojos de Dios están sobre ustedes, jueces, magistrados, diputados, ministros, autoridades; Él no puede ser burlado. Su ordenanza es, indiscutiblemente, “Sea el temor de Jehová en ustedes, en quien no hay injusticia, ni preferencia de personas, ni aceptación de soborno”.

El autor es Pastor de la Convención Bautista de Nicaragua

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