Entre las competencias que la Ley de Municipios establece para las alcaldías están la planificación de desarrollo municipal: calles, cementerios, drenaje pluvial y mercados.

Managua se queda con mayor tajada

Aunque es el municipio con más recaudaciones por el cobro de impuestos locales, Managua es el único que recibe un monto fijo de las transferencias municipales, de 2.5 por ciento. Se quedará el próximo año con 25 millones de córdobas, es decir 20 veces más que San Francisco del Norte Anne Pérez yMario [email protected] VER […]

  • Aunque es el municipio con más recaudaciones por el cobro de impuestos locales, Managua es el único que recibe un monto fijo de las transferencias municipales, de 2.5 por ciento. Se quedará el próximo año con 25 millones de córdobas, es decir 20 veces más que San Francisco del Norte

Anne Pérez yMario [email protected]

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La Alcaldía de Managua se ha convertido en la gran ganadora en la asignación de las transferencias municipales que desde el 2004, otorga por ley, el Gobierno. Es el único municipio, de los 153 que existen en el país, que recibe un porcentaje fijo equivalente al 2.5 por ciento del total del monto anual de las transferencias.

Entre el 2004 y el 2005, Managua habrá recibido 29 millones de córdobas en concepto de transferencias municipales, y para el 2006 obtendrá más de 25 millones de córdobas, según la propuesta del Presupuesto General de la República pendiente de ser aprobada por la Asamblea Nacional.

Esto quiere decir que Managua ha recibido en los dos últimos años, y recibirá en el próximo, más recursos que cualquier municipio del país, incluyendo las cabeceras departamentales.

En el 2006, por ejemplo, Managua recibirá más recursos que los 13 municipios juntos de Chinandega, calificados entre los más pobres de Nicaragua, aún cuando las recaudaciones tributarias de la capital superan a la totalidad del resto de 152 municipios de Nicaragua, confirmó José Omar Moncada, director de la Unidad de Descentralización Municipal del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

Los recursos por las transferencias que recibe Managua son tan distantes como los impuestos que recaudan alcaldías tan pobres como San Pedro del Norte, en Chinandega, que logró en el 2004 alrededor de 79 mil córdobas, y consiguió ese mismo año 1.1 millones de córdobas en transferencias.

Según datos del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), en el 2004, Managua tuvo ingresos corrientes por más de 600 millones de córdobas y como promedio los municipios en categoría H, que son los extremadamente pobres o pobres ubicados en los departamentos de Madriz, Estelí y Chinandega, así como en las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur, tienen ingresos corrientes menores a los 400 mil córdobas.

ÚNICA EN CATEGORÍA A

La Ley de Transferencias Municipales establece algunos parámetros para distribuir los montos de los giros para cada alcaldía. Según la ley, la eficiencia en la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la población y la ejecución de las transferencias en cada alcaldía son fundamentales para dividir las partidas. Los municipios, según tales parámetros, se ubican entre las categorías A y H, y entre más se acerque un municipio a esa última, es más pobre.

En ese sentido el único municipio con categoría A es Managua, para la cual se estableció un porcentaje fijo del 2.5 por ciento de las transferencias municipales. El 97.5 por ciento que queda debe distribuirse entre los 152 municipios restantes.

Si se toman como referencia los 972.6 millones de córdobas que el Gobierno ha propuesto en concepto de transferencias municipales para el 2006, que se estiman sobre los ingresos tributarios nacionales, Managua recibirá alrededor de 25 millones de córdobas, es decir, más de 20 veces lo que recibirá San Pedro del Norte, de Chinandega.

MARENCO DEFIENDE MONTO

El alcalde de Managua, Dionisio Marenco, defendió el porcentaje fijo que recibe de transferencias. “Es en conjunto con la ciudadanía que invertimos lo que se nos da en concepto de transferencia. Nadie puede decir que no estamos cerca de la gente, y que se ocupan mal los fondos”.

Uno de los temores que han evidenciado algunos de los diputados, sobre incrementar las transferencias municipales a las alcaldías más allá del seis por ciento contemplado este año sobre los ingresos tributarios nacionales, es que los alcaldes utilicen estos fondos para hacer proselitismo político.

Pero Marenco alega que “yo podría pensar lo mismo del Gobierno, que no descentraliza los recursos para hacer una campaña política en año electoral. Es una idea que podría caer en un círculo vicioso”.

Reiteró que las transferencias no pueden ser gastadas en campaña electoral, porque las municipalidades deben aplicar algunos mecanismos de control, pero no especificó cuáles.

Cada municipio debe rendir cuentas al menos cada tres meses, sobre la inversión del monto proveniente de las transferencias municipales. “Es un proceso que hemos cumplido y además, nos fiscaliza la misma población”, dijo Marenco.

El director de la Unidad de Descentralización Municipal del Ministerio de Hacienda, no se atreve a confirmar tajantemente el buen uso que los municipios han dado a las transferencias municipales que reciben por ley desde el 2004.

Pero anunció que el próximo año Hacienda realizará una auditoría sobre el uso que las municipalidades han hecho a las transferencias entre el 2004 y el 2005, período en el que habrán recibido alrededor de 1,148 millones de córdobas.

“Esto nos ha de determinar claramente el uso de los recursos y será la Contraloría General de la República la que va a definir si ese uso ha sido claro”, adelantó.

TAMBIÉN AMUNIC

Patricia Delgado, directora ejecutiva de Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic), aseguró que si a Managua se le aplican los criterios de división de transferencias igual que a los otros municipios, y con la población que tiene, entonces se distorsionaría la fórmula y le quedaría casi todo el dinero de las transferencias nacionales.

Gilberto Lindo, director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), dice que la institución nunca estuvo de acuerdo con que Managua recibiera el 2.5 por ciento de las transferencias municipales.

“Es demasiado dinero, y nunca estuvimos de acuerdo, porque es un municipio que tiene una gran capacidad de recaudación, y debería contribuir a la mejoría de los otros municipios”, dijo Lindo.

El director ejecutivo de Inifom explicó que en otros países, los municipios con mayor capacidad de recaudación ayudan a otros municipios, “pero en este caso no es así”.

LA PUNTA DEL ICEBERG

El monto fijo del 2.5 sobre las transferencias municipales que recibe Managua, es la punta del ice berg de este debate.

Por un lado, las autoridades municipales defienden la necesidad de incrementar tales transferencias municipales del 6 al 10 por ciento a corto plazo, para impulsar diversos proyectos que alegan no pueden financiar por las bajas recaudaciones tributarias locales.

Por el otro, el Ministerio de Hacienda plantea que a la par de tales transferencias, se le debe trasladar a las alcaldías mayores competencias que de momento son realizadas por entidades del Estado, o que en muchos casos son duplicadas. Es decir, el municipio tiene algunas responsabilidades que también tienen las instituciones del Gobierno.

Otra crítica que hace el Gobierno a las municipales es que no han hecho suficientes esfuerzos para cobrar con mayor eficiencia los impuestos municipales, especialmente el IBI y los servicios como la limpieza.

Los diputados en un principio habían acordado asignar este año el seis por ciento de los ingresos tributarios del Presupuesto y saltar al 10 por ciento en el 2007, pero inmediatamente el Gobierno planteó que este plan causaría desequilibrios fiscales.

Por ello, Hacienda planteó en un primer momento aprobar el proyecto de Ley de Neutralidad de las Transferencias Municipales, que consistía en mantener en un seis por ciento las transferencias municipales para todos los años, pero luego de varias negociaciones con los diputados acordaron un proceso de crecimiento gradual.

Se creará una partida en el Presupuesto General de la República del año 2006, denominada Transferencia Municipal, que será del seis por ciento para el 2006 y se incrementará al menos en uno por ciento a partir del 2007, pudiendo alcanzar un máximo del 10 por ciento de los ingresos tributarios en los años posteriores, previa delimitación de las competencias entre Gobiernos central y municipal.

Así, las transferencias alcanzarían este año 972.6 millones de córdobas, es decir un 23 por ciento más que en el año 2004, que se sumaría a los poco más de 1,200 millones de córdobas que las alcaldías recaudarán en ingresos tributarios propios.

HISTORIA DEL DEBATE

“Tanto sudor y sacrificios que costó que en la Ley de Transferencias Municipales (aprobada en el 2003) se estableciera que en el 2007 las alcaldías recibirían el 10 por ciento sobre los ingresos tributarios, para que indudablemente lo contaminen en un juego político”, criticó el alcalde sandinista de Matagalpa, Nelson Artola, y vicepresidente de Amunic.

Álvaro Porta, asesor del Ministro de Hacienda, explicó que el Ejecutivo iniciará un análisis de las competencias del Gobierno central, los gobiernos regionales y municipales, para hacer más eficiente la ejecución de las transferencias municipales y dejar claras las funciones de los gobiernos locales y de las entidades estatales.

DUPLICIDAD DE FUNCIONES

El problema tiene parte de su origen en las leyes hasta ahora aprobadas. Por ejemplo, la Ley de Organización y Competencias del Poder Ejecutivo o Ley 290, establece las funciones de las entidades estatales, pero la Ley de Municipios aprobada en 1997, también establece funciones para las alcaldías que, en algunos casos, son para las entidades estatales según la Ley 290.

“Efectivamente hay superposición de funciones. Hay incidencia de las mismas entidades haciendo la misma cosa”, sostuvo Moncada.

Ejemplificó que la Ley de Municipios establece que las municipalidades pueden construir redes de agua potable, mientras que la Ley 290 dice que igual lo puede hacer la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), a la que además le otorga la propiedades de tales activos.

Este debate se remonta a mediados de la década de los 90, cuando se creó el marco legal para los municipios del país, cuyo número ahora se eleva a los 153.

La Ley de Municipios, reformada en 1997, establece que los gobiernos municipales deberán incidir en el desarrollo socioeconómico, en la conservación del medio ambiente y los recursos naturales, así como promover la participación ciudadana.

Debido a esas atribuciones, los alcaldes demandaron ante la Asamblea Nacional que se les asignara una partida presupuestaria, a inicios de 1999.

“Esa demanda pretendía principalmente que los municipios pudieran enfrentar las calamidades que había dejado el huracán ‘Mitch’”, recordó Patricia Delgado.

Debido a la demanda, el Ejecutivo destinó para el 2000, unos 70 millones de córdobas, equivalentes al 0.99 por ciento del Presupuesto de la República en ese año. Pero fue hasta el 2003 cuando se aprobó la Ley 466, Ley de Transferencias Presupuestarias a los municipios de Nicaragua.

La ley en un principio definió una asignación del cuatro por ciento de los ingresos tributarios en la Ley Anual del Presupuesto del 2004. Y se creó con el objetivo de promover el desarrollo y disminuir el desequilibrio fiscal, estimular la eficiencia de la gestión fiscal municipal.

Pero Hacienda dijo que los municipios no han hecho lo suficiente para aumentar sus recaudaciones tributarias que de momento se concentran en el Impuesto Municipal de Ingresos sobre ventas (IMI), cuando hay cancha para crecer en otros impuestos como el IBI.

DEFINIR COMPETENCIAS

La principal razón para que el Poder Ejecutivo intentara congelar en 6% las transferencias municipales, es que las alcaldías no tienen bien definidas sus competencias.

Datos del Ejecutivo, refieren que el 30 por ciento de las inversiones públicas son obras de competencia municipal, pero son ejecutadas por entes centralizados.

Patricia Delgado, directora de Amunic, admitió que hay un problema de falta de ordenamiento y definición de los roles de Gobierno, alcaldías y gobiernos autónomos.

José Omar Moncada, director de la Unidad de Descentralización Municipal del MHCP, aclara que el proceso de transferir a los municipios mayores responsabilidades, tiene que ser un proceso ordenado, tomando en cuenta las diferencias que en tamaño territorial, población y recursos existen entre un municipio y otro.

Eugenio López, alcalde de Jinotega, explicó que “es verdad que las alcaldías a veces nos toca cumplir con funciones del Gobierno central, pero lo hacemos más eficientemente” .

HONRAR LA PALABRA

Los alcaldes acordaron cabildear con los diputados de la Asamblea Nacional, para la no aprobación de las reformas a la Ley de Transferencias. “Es necesarios que ellos honren su palabra, y no permitan ninguna modificación a la Ley de Transferencias Municipales”, dijo Nelson Artola, alcalde de Matagalpa.

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