- Paul Trivelli no se cansa de repetir que Arnoldo Alemán es un convicto, un reo y que él junto a sus allegados deben evitar las aspiraciones electorales, pues cree que hay oportunidad para cambiar la dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista (PLC)
Gustavo Ortega [email protected]
El Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, podría verse como el típico diplomático, parco, de pocos ademanes, sobrio y sobre todo muy serio. Sin embargo, su franqueza lo ha llevado a convertirse en un generador de noticias permanentes.
Su recurrente crítica contra el reo y ex presidente Arnoldo Alemán y al secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, le pone el sello de peculiaridad frente a sus antecesores.
Trivelli es de pocos ademanes, para mala suerte de los los fotoperiodistas, lo que se contrapone con su elocuencia para responder a las preguntas con un español al que aún falta pulir.
Es categórico en sus apreciaciones sobre Alemán y toma como referencia las declaraciones que semanas atrás brindó aquí en Managua su jefe, el Subsecretario de Estado, Robert Zoellick, al comentar los temas políticos de Nicaragua.
Durante la entrevista también hizo referencia a los comentarios de supuestas presiones estadounidenses a la empresa Petronic, para que no se haga efectiva la negociación de abastecimiento de petróleo venezolano, aspecto que cuenta con un alto componente político por ser liderado por el partido Frente Sandinista.
Trivelli negó rotundamente esas presiones y aseguró que los mismos Estados Unidos compran el crudo de Venezuela.
¿Hay presiones de la embajada estadounidense para que Arnoldo Alemán y sus cercanos no participen en las próximas elecciones?
Vamos a pensar un poquito qué dijo el señor Zoellick hace cinco semanas, él dijo claramente que nunca vamos a ver con buenos ojos la candidatura de Alemán o la candidatura de su cúpula.
¿Hablamos del PLC?
No vemos con buenos ojos la candidatura de un PLC dominado por Arnoldo Alemán o si tienen en realidad un candidato que es un títere del mismo Alemán, él (Zoellick) dijo esto claramente.
Usted ha insistido mucho en eso últimamente…
Hemos dicho públicamente y en privado (que) para nosotros sería mejor que el señor Alemán pueda salirse de la escena política…
¿Cuál es su argumento?
Porque con esto a lo mejor el PLC puede reformarse, hacer reformas adentro y buscar nuevo liderazgo. El simple hecho es que el líder del PLC es un convicto, es un reo…
Estas palabras que usted viene repitiendo están provocando serios malestares entre los seguidores del señor Alemán…
Son palabras duras pero a veces la verdad duele y viéndolo de afuera, desde el punto de vista de una embajada yo creo que el PLC tiene sus problemas. ¿Cómo puede ir a elecciones cuando el presidente de su mismo partido ha sido convicto de corrupción, lavado de dinero, etcétera? Entonces, políticamente yo creo que no es saludable para cualquier partido político, esto no tiene mucho sentido.
Pero esos son comentarios que vienen desde afuera, usted mismo lo dice…
Es que un partido debe ser una institución política, debe formarse de sus miembros, debe representar las opiniones de sus miembros y no ser propiedad de un caudillo, de una sola persona, un partido debe ser una institución política y no propiedad personal.
¿Usted ve sustitutos para dirigir ese partido?
Yo creo que hay medio millón de miembros del PLC y seguramente hay alguien en ese medio millón que puede servir como líder del partido, ningún hombre es indispensable.
¿Tiene alguna simpatía especial la embajada americana en uno de los candidatos de ese partido?
No, hemos dicho simplemente que apoyamos los procesos democráticos y transparentes, nosotros apoyamos o vemos con buenos ojos a cualquier candidato de cualquier partido que tiene credenciales democráticas, no es para nosotros (la tarea de) escoger al próximo Presidente de Nicaragua, van a ser los nicas lo que van a hacer eso.
Pero el señor Daniel Ortega ha dicho que es un demócrata… ¿estaría incluido en la lista?
Bueno (hace una pausa), yo creo que en su récord como presidente no hay mucha evidencia de las tendencias democráticas del señor Ortega, pero lo digo y lo ha dicho Zoellick cuando estuvo aquí, Estados Unidos está dispuesto en este hemisferio a trabajar con cualquier gobierno que está elegido democráticamente, que gobierna democráticamente, que está dispuesto a trabajar con nosotros en asuntos de seguridad, tenemos muy buenas relaciones con gobiernos en este hemisferio de centro-izquierda.
¿Se refiere a Brasil?
Está Lagos (Chile), Lula (Brasil), Kichner (Argentina), Tabaré Vásquez (Uruguay), estamos dispuestos a cooperar con los gobiernos que quieren cooperar con nosotros, siendo centro-izquierda.
En otros asuntos, se dijo que ustedes están ejerciendo presiones para que no se logre una negociación petrolera con Venezuela. ¿Es cierto?
El honorable Alcalde de Managua (Dionisio Marenco) dijo que por presiones de la embajada (de Estados Unidos) contra Petronic y Glencore por eso no resultaba el trato de petróleo y combustible de Venezuela, que de alguna manera nosotros estamos presionando para que Petronic no termine ese trato.
¿Pero es cierto?
Yo sólo quiero reportar que ni yo ni ninguna persona de esta embajada ha hablado con Petronic ni a Glencore sobre esta propuesta, obviamente Petronic como una compañía estatal como comercial y Glencore que es su proveedor están, desde nuestro punto de vista, libres para comprar cualquier tipo de crudo y combustible, el mercado de petróleo es muy competitivo, ellos tienen que tomar sus decisiones en un mercado libre…
¿Estados Unidos compra a Venezuela petróleo?
Nosotros importamos todavía grandes cantidades de petróleo venezolano, para nosotros no es problemático…
¿Entonces de dónde vienen los comentarios?
Lo que nos preocupa es que el anuncio del proyecto creo que tiene un elemento político muy grande, cuando el embajador de Venezuela anunció esto públicamente no lo anunció junto al gerente de Petronic, ni el director del INE (Instituto Nicaragüense de Energía), lo anunció públicamente con Daniel Ortega y Nicho (Dionisio) Marenco, y los dos aunque son políticos no tienen mucho que ver con la política de energía del país.
¿Eso es motivo de preocupación para Estados Unidos?
Obviamente tiene un elemento político y eso me preocupa, pero quiero aclararle a la ciudadanía de Nicaragua, a los alcaldes, que nosotros no estamos presionando a nadie en este asunto.
PENDIENTE DE LEY DE COSTAS
El Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, criticó el proyecto de Ley de Costas que recién dictaminó la Comisión de Asuntos Municipales de la Asamblea Nacional.
“Tengo entendido que hay una propuesta de ley en la Asamblea (Nacional) y hay que tener mucho cuidado con eso, porque provoca ambivalencia sobre los derechos de propiedad”, indicó.
Los empresarios y el Gobierno han criticado la ley porque además de carecer de consenso, se basa en una Ley Agraria de 1917 y no en la Ley del Marena que es con la cual se rige la inversión del sector.
La ley de 1917 establece que el Estado es dueño de dos kilómetros de costas (dos mil metros), medidos a partir del punto máximo de marea alta hacia adentro, en terrenos baldíos.
Entre tanto, la Ley del Marena dice que la zona pública comprende 30 metros a partir del punto máximo de la marea alta. De manera que después de eso se puede construir.
Sin embargo, en el dictamen eso se modifica y se establece que la zona pública es de 50 metros, a lo que incorporan 250 metros de zona restringida en la que sólo se podrá construir a través de concesiones otorgadas por los concejos municipales.
Trivelli dijo que esta ley es preocupante porque desde 1999 Nicaragua ha logrado más de 300 proyectos en turismo, “un tipo de cambio de ley sin consultarlo bien puede ser dañino para el sector turismo y bienes raíces, afectar inversiones extranjeras, incluyendo americanas pero también locales y de la región”.
Dijo que según le han explicado, la ley no sólo cubre las costas, sino los ríos y lagos, “le da mucha discrecionalidad a los municipios, no ha sido consultada con la Costa Atlántica y las comunidades que tienen propiedad comunal y derechos autónomos”.
Indicó que “como amigo de Nicaragua diría que este tipo de ley debe ser bien pensado y muy consultado con otros sectores como la pesca, turismo, etc. para que el sector privado esté satisfecho que esta ley no es dañina a la inversión y derechos de propiedad”.
Información de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua en Internet indica que Trivelli inició en el Servicio Exterior en 1978 y ha ejercido de Oficial Económico-Comercial la mayor parte de su carrera.
Ha trabajado en la Dirección de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, en los países de Panamá, El Salvador, Nicaragua y en las ciudades de México y Monterrey.
De 1998 a 2002 ejerció como Encargado de Negocios para la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa, Honduras. Además fue director de la Oficina de Asuntos Centroamericanos de julio 2002 a noviembre 2003.
Después ejerció de Director de la Oficina de Planificación de Políticas y Coordinación de la Dirección de Asuntos del Hemisferio Occidental desde noviembre 2003 hasta agosto del 2005.
El embajador Trivelli presentó sus credenciales al presidente Enrique Bolaños el 9 de septiembre del 2005.
El diplomático tiene un diploma en biología de Williams College; una Maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad de Denver (1978) y una Maestría en Estudios de Seguridad Nacional del Naval War College (1996).
Nació en la ciudad de Nueva York en 1953 y está casado con una ciudadana mexicana, con quien ha procreado hijos, Carlos Antonio y Daniela.