- Tras haber sido afectados por el paso del huracán Wilma
Douglas Carcache
MIAMI, FLORIDA.- Dora Gómez hacía fila ayer junto a miles de nicaragüenses y otros centroamericanos afectados por el huracán Wilma hace algunas semanas, para recibir ayuda alimentaria del Gobierno Federal de Estados Unidos.
Ella vive en la zona de West Kendall, en Miami, y dos veces ha sido afectada por estos fenómenos naturales. Primero por el huracán Katrina en septiembre y hace menos de un mes por Wilma, que golpeó al Estado de Florida.
Katrina dañó una parte del techo y la cerca de la casa de Gómez, pero Wilma se le llevó casi todo el techo y le provocó otros daños.
SOLIDARIOS CON VÍCTIMAS DEL RIO COCO
El programa del Gobierno Federal para los damnificados entregaba ayer bonos para adquirir alimentos, por un promedio de 500 dólares por familia, pero a Gómez también le preocupa la reconstrucción de su vivienda, porque tiene un seguro pero el pago deducible que tiene que hacer, para que la cubran los daños, es de 11 mil dólares.
Estaba hablando de eso, cuando una vecina suya en la fila, Lilliam Ramírez, le interrumpio: “Aquí, hermana, podés seguir viviendo, pero si estuvieras en Nicaragua nadie te ayuda, y si alguien manda ayuda de afuera, se lo roban”.
La intervención de Ramírez, también nicaragüense damnificada y originaria de León, provocó que se agregara a la conversación otra mujer de la fila: Flor de María Ortuño, originaria de Matagalpa y quien dice estar al tanto de la tragedia que viven los nicaragüenses en la zona del río Coco, donde hay hambruna y “nadie les ayuda”.
“Nosotros hemos recogido cosas aquí en Miami para mandar a los pobres de Nicaragua, porque allá no les ayudan”, dijo Ortuño con cierto enojo.
“Mire, aquí, es pareja la ayuda para todos los afectados por el huracán, tengan o no tengan dinero; mire, esos, vienen en sus carrazos, pero igual reciben, igual que nosotros”.
Al menos 15 mil personas recibieron ayer los bonos federales en la ciudad de Miami, que cubrían daños a la provisión de las familias que habían permanecido varios días sin energía eléctrica o que pasaron una semana sin ir al trabajo.
ORGANIZACIÓN DONÓ COMIDAS CALIENTES
Aparte de la asistencia alimentaria del Gobierno, los nicas afectados por el fenómeno fueron apoyados por la organización “Nicaraguan Fraternity” que distribuyó comidas calientes y canastas básicas entre más de diez mil familias, en su mayoría habitantes de la zona de Sweet Water.
“Teníamos alimentos en bodega, que no necesitaban refrigeración, y de inmediato los distribuimos después que pasó el huracán Wilma”, dijo la directora ejecutiva de “Nicaraguan Fraternity”, Nora Sándigo, quien esta semana todavía siguió entregando ayudas.