Jorge Loáisiga [email protected]
Desde junio de este año, los contralores liberales y sandinistas ordenaron verificar la declaración patrimonial del entonces ministro de Transporte, Pedro Solórzano Castillo.
Los hallazgos han sido múltiples. Solórzano no declaró dos cuentas bancarias que posee en el Banco de la Producción (Banpro) y otra que está en Banco Uno, así como tres vehículos y otras “inconsistencias” que detectaron los verificadores de las declaraciones de probidad de la Contraloría.
En las cuentas de Banpro había 1,461 dólares y 13,968.74 córdobas, según documentos a los que tuvo acceso LA PRENSA. Mientras en la cuenta de Banco Uno se encontraban poco más de siete mil córdobas.
Solórzano se ha visto envuelto en un escándalo relacionado a la contratación de la empresa mexicana Tradeco, para la construcción de la carretera Chinandega-El Guasaule, por un monto US$29.9 millones, ocho millones más del precio fijado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
LA PRENSA intentó conocer una versión de Solórzano sobre el caso, pero no fue posible localizarlo en el único número telefónico que tiene registrado en la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel). Además, el celular que antes usaba está fuera de servicio temporal, y el teléfono de su casa estaba anoche bloqueado por mantenimiento.
El contralor Guillermo Argüello Poessy confirmó que la Contraloría está analizando la declaración patrimonial no sólo de Pedro Solórzano sino también las de otros funcionarios del Estado, como el canciller Norman Caldera y la del viceministro de Hacienda, Fausto Carcabelos.
Argüello se adelantó a decir que “esto no es una persecución contra don Pedro”, y que sólo se trata de la verificación de las declaraciones patrimoniales de algunos funcionarios en las que se han encontrado “inconsistencias”.
PIDEN CUENTAS DE VARIAS COSAS
Además, las autoridades de la Dirección de Probidad de la Contraloría General de la República (CGR) le han pedido cuentas de un apartamento que posee en Miami, Estados Unidos; de una propiedad que posee en San Juan del Sur y otra en Carretera a León.
Solórzano declaró como suyo el módulo B-1 del antiguo Centro Comercial Nejapa, pero los auditores de la Contraloría encontraron que el mismo estaba a nombre del vicealcalde Alexis Argüello Bohórquez, quien lo había comprado al Banco de la Vivienda (Bavinic).
Fue hasta el 17 de agosto de 2004, que Solórzano inscribió a su nombre la propiedad, según carta que éste envió a la CGR, contestando los hallazgos de los auditores.
Un informe ejecutivo de Dirección de Probidad de la Contraloría, indica que “de los cinco vehículos declarados por el señor Pedro Solórzano Castillo, únicamente tres se encuentran registrados en las oficinas de Dirección de Tránsito Nacional. Los vehículos Toyota, placas 132-661, año 1997; un camión Hino año 1993, y una moto Yamaha año 2000 no se encontraron registrados. Además, no declaró la camioneta modelo Land Crussier, placas 202-560, año 2000…”, indica el documento oficial de la Contraloría.
En otra parte del documento se indica que Solórzano declaró participación accionaria del en Copico SA; Tienda Fte Galería y Tienda en Metrocentro.
“Logramos confirmar efectivamente en el Registro Público Mercantil, que la señora Carla Piedad Martínez de Solórzano tiene participación accionaria en la sociedad Copico S.A. y Tienda en Metrocentro. Respecto a la verificación en la participación de la Tienda Fte Galería, no logramos localizarla debido a la falta de datos en la declaración patrimonial”, precisa el documento.