- Párroco auxiliar molesto por presencia de periodistas en iglesia
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL/ CHONTALES
La misa por el primer aniversario del asesinato de la periodista María José Bravo Sánchez, realizada ayer en la iglesia de Santo Tomás, Chontales, se vio opacada por la actitud del párroco auxiliar Jim Brady, quien intentó prohibir a los medios de comunicación nacionales y locales, la cobertura dentro del templo.
Desde el inicio de la Eucaristía, a la que asistieron familiares, compañeros de trabajo y amigos de Bravo Sánchez, Brady dijo tajantemente a los periodistas presentes que evitaran grabar, porque “hemos venido a rezar por la fe y la esperanza, y no a hacer política”, y anunció que suspendería el oficio religioso. Según la feligresía, Brady es un sacerdote de origen estadounidense.
A pesar de la advertencia, los periodistas continuaron grabando y tomando fotos, por lo que en dos ocasiones más, el párroco auxiliar insistió en su prohibición y hasta interrumpió definitivamente el discurso que daría en memoria de la periodista asesinada de un disparo que le dio el ex alcalde liberal de El Ayote, Eugenio Hernández González, el nueve de noviembre del año pasado.
Casi a la mitad de la misa, Tatiana Rothschuh, corresponsal de LA PRENSA en Río San Juan, levantó su voz para aclararle al sacerdote Brady que los periodistas de la prensa nacional y local no pretendían interrumpir la Eucaristía y que ellos mismos, a la par de cubrir, también llegaban a rezar.
Luego de esto, la misa transcurrió normal, con la excepción de que el servicio religioso no duró ni una hora y ni siquiera la limosna se recogió.
Posterior a la misa, familiares, amigos y los periodistas se dirigieron al cementerio de esa localidad, a honrar la memoria de María José, colocando flores en su tumba.