- “No sé si llamarte hermano o padre”, le escribió Hugo Chávez a Fidel Castro, según la reseña de Aleida Guevara, hija del “Che”, quien entrevistó a Chávez en el 2003
Alma Guillermoprieto
TERCERA ENTREGA Y ÚLTIMA
“No sé si llamarte hermano o padre”, le escribió Hugo Chávez a Fidel Castro, según la reseña de Aleida Guevara, hija del “Che”, quien entrevistó a Chávez en el 2003. Chávez acababa de recibir varias páginas de consejos de puño y letra de Castro.
Chávez prosiguió diciendo que Fidel tiene una fuerte influencia sobre él. Fidel siempre está pendiente de la dieta de Chávez y, afectuosamente, se toma la molestia de enviarle a su protegido helado cubano.
Fidel también vigila a Chávez en otros aspectos. El viejo parece haber convencido a Chávez de que “ellos”, el referente no está claro, están intentando asesinarlo. Por ello, últimamente el Presidente venezolano se deja ver muy poco en público.
Fidel y Chávez hablan constantemente por teléfono y durante los últimos seis años se han hecho seis visitas oficiales, un motivo por el que algunos miembros del gobierno de George W. Bush murmuran lapidariamente sobre el nuevo eje Cuba-Venezuela.
Desde octubre del 2002, Cuba ha recibido petróleo venezolano a precios de mercado, pero en condiciones preferenciales: 90,000 barriles diarios en lo que va del año. Desde el 2001, Venezuela además ha pagado en efectivo una serie de bienes y servicios cubanos, desde casas prefabricadas hasta entrenadores deportivos.
Pero el nexo personal entre estos dos hombres no siempre fue tan fuerte. Por ejemplo, cuando Chávez lanzó su intentona golpista contra el presidente Carlos Andrés Pérez, en 1992, inmediatamente Fidel salió en defensa de su viejo amigo CAP, quien había restablecido relaciones con Cuba en abierto desafío a los deseos de Estados Unidos. Asimismo, ordenó que se abrieran vuelos diarios entre Caracas y La Habana.
CASTRO TIENDE UNA MANO
En el 2003, Chávez recurrió a la ayuda de Fidel para sortear la grave situación política que lo asediaba: el PIB había perdido ocho puntos porcentuales y la oposición estaba en el proceso de recoger firmas para solicitar un referendo revocatorio en su contra.
Fidel acordó enviarle a Chávez casi 30,000 internacionalistas: médicos, enfermeras, fisioterapeutas, entrenadores deportivos, maestros y expertos en alfabetización. Es decir, le suministró el personal y la experiencia administrativa y en planificación que le han permitido a Chávez expandir constantemente las misiones y asegurar su popularidad entre la gran mayoría de pobres que conforma el electorado.
Los internacionalistas más numerosos son los médicos. Disfruté de una larga conversación con un amigo cubano residenciado en Venezuela quien además tiene dos primos médicos residenciados en la periferia de Caracas. Trabajan para la Misión Barrio Adentro, un programa de atención médica que se presta en cada barriada del país.
Además de alimentación y alojamiento, los internacionalistas cubanos reciben US$200 al mes de manos del Gobierno venezolano, más un depósito de 100 dólares mensuales en las cuentas que tienen a su nombre en Cuba. (En Venezuela el salario mínimo es de aproximadamente US$189. En Cuba, los médicos ganan alrededor de US$15 al mes.
“Hace años, la gente solía ofrecerse como voluntaria para trabajar en el exterior por puro idealismo”, comentó mi amigo. “Pero hoy, nuestro interés principal es transportar cosas”.
Cuando se disponen a regresar a su país, los cubanos llegan a abordar el vuelo cargados con computadoras, whisky, licuadoras, baterías desechables, zapatos deportivos y cualquier cosa que hayan podido comprar con sus ahorros.
“Algunas veces un amigo en el Consulado nos avisa cuando algún vuelo charter lleva de regreso a Cuba a alguna persona importante y el avión va vacío. Entonces, hay que ver cómo se pone el aeropuerto. Metemos tampones y barras de chocolate en los zapatos, los zapatos en refrigeradores. Y la línea aérea transporta todos los envíos de los voluntarios sin pagar derechos de aduana”.
Las motivaciones de los voluntarios cubanos probablemente sean egoístas, pero en los barrios parece haber un consenso en cuanto a que los médicos son trabajadores y competentes. En realidad, los aprecian.
BENEFICIO MUTUO
Con todo, sería difícil decir cuál de estos dos socios obtiene mayor provecho del invaluable tiempo de los internacionalistas.
El petróleo venezolano ayuda a Castro a prolongar un poco su permanencia en el poder. Los cubanos y misiones salvan a Chávez de tener que tratar con otras instituciones que no sean las que él mismo ha creado, mientras que se lleva todos los créditos.
Aún así, es imposible que la amistad entre Chávez y Castro sea una relación fácil; a ambos les gusta dirigirse a sus interlocutores durante horas. ¿Cuando se reúnen quién es el que habla? Y uno se pregunta cuánto le encantará a Chávez escuchar al prepotente Fidel dándole unos cuantos sermones sobre su peso. (Versión: Violeta Linares)
ACUSACIÓN POR HECHOS DEL 2002
La Fiscalía de Venezuela imputó a dos personas por el delito de “rebelión civil” en el estado de Mérida, al oeste del país, durante el golpe de Estado que en abril del 2002 derrocó brevemente al presidente Hugo Chávez.
Los acusados son Jorge Carvajal y Lubín Díaz, diputados del Consejo Legislativo de Mérida para el momento de los sucesos, por su presunta participación en “acciones violentas contra la sede del Palacio de Gobierno de Mérida el 12 de abril de 2002”.
En un comunicado, la Fiscalía agregó que también citó en calidad de imputado al venezolano Roger Vivas, pero no se presentó, por lo que “se verificará si éste se encuentra en el país”.
Los imputados están “presuntamente involucrados en los hechos de violencia registrados en abril del 2002 frente al Palacio de Gobierno de Mérida, cuando un grupo de personas solicitó la renuncia del gobernador, Florencio Porras”, indicó la información judicial.
Por su caso similar en el vecino estado de Táchira, la Fiscalía acusó de “rebelión civil, usurpación de funciones, lesiones personales y otros” a ocho venezolanos por su participación en hechos violentos contra el gobierno regional durante el golpe de estado de abril del 2002.
El pasado 27 de septiembre, el Tribunal Supremo ordenó juzgar en libertar a tres de ellos, Orlando Pantaleón, Saúl Lozano y Danny Ramírez, quienes permanecieron detenidos durante dos años por orden de un tribunal de Táchira.
Estados Unidos se mantiene a la espera de que Venezuela entregue una petición formal de extradición de dos presuntos autores materiales del asesinato del fiscal de casos políticos Danilo Anderson, informó este miércoles el Embajador de Washington en Caracas, William Brownfield.
El gobierno del presidente Hugo Chávez “tiene que presentar su pedido a Estados Unidos, y el pedido formal y más lógico sería el de extradición”, dijo Brownfield a periodistas desde el estado Anzoátegui (nororiente). (Agencias)