- Bush pide “más sacrificios” para la victoria
EFE
WASHINGTON.- El Pentágono confirmó ayer que ya son 2,000 los soldados estadounidenses muertos en Irak, poco después que el Presidente de EE.UU., George W. Bush, advirtiera que serán necesarios más sacrificios para la “victoria completa”.
La víctima número 2,000 es el soldado George Alexander, de 34 años, que resultó herido el 17 de octubre en Samarra, a un centenar de kilómetros de Bagdad, y fallecido este fin de semana en Texas, indicó un comunicado del Pentágono.
Alexander, del primer batallón del 15 Regimiento de Infantería, de la III División de Infantería, fue herido al estallar una bomba junto al vehículo en que viajaba.
Además de los 2,000 soldados muertos, otros 15,000 han quedado heridos en la guerra que comenzó el 20 de marzo de 2003 en Irak, donde EE.UU. mantiene desplegados a cerca de 150,000 militares.
La gran mayoría de las víctimas mortales, el 93 por ciento, se ha producido en la guerra de guerrillas surgida después de que Bush diera por concluidas las principales operaciones militares en el país árabe en marzo de 2003.
No existen cifras fiables acerca del número de iraquíes muertos en el conflicto, aunque las organizaciones no gubernamentales calculan que han sido al menos 25,000.
Poco antes del anuncio oficial, en un largo discurso ante la Asociación de Esposas de Militares en la base de Bolling en Washington, el Presidente repitió buena parte de sus argumentos sobre la guerra y aseguró que Irak está haciendo progresos, como demuestra el “Sí” a la nueva Constitución, anunciado también ayer.
En una aparente alusión a la cifra de soldados muertos, Bush aseguró que “cada pérdida de vidas es algo que rompe el corazón”.