Noé Ismael Ortiz Mairena
No cabe duda que legalmente el río San Juan es nica. Las noticias recientes acerca de la demanda tica en la Corte Internacional de La Haya no son más que un nuevo llamado de atención a la clase política y nuestro pueblo. Esto por las declaraciones emitidas por su representante diplomático en el país. Por ejemplo, porque afirmar que los tratados y convenios se negocian en determinado momento. ¿Acaso están pensando aprovechar la crisis institucional en la que estamos inmersos? ¿El constante enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo, Legislativo, Electoral y Judicial? ¿Negociar la estadía de nuestros coterráneos, que tanto aportan a su economía nacional?
El río San Juan no es negociable, primero porque ya fueron negociados, en su momento histórico, los límites fronterizos que debían existir entre nuestros países; donde por cierto, perdimos extensas zonas llanas que fueron nuestras. Segundo porque los argumentos para negociar no son válidos, si no pueden apertrechar a sus instituciones militares vía acuática, que busquen otras alternativas viables para hacerlo. ¿ Cómo han hecho estos meses o años, después de los últimos acuerdos de no discusión sobre el tema del uso del río?
Tercero, porque con todas y nuestras dificultades los nicaragüenses sabemos defender el derecho sobre nuestro suelo patrio. Cuarto las poblaciones de ambos países, aledañas al río y sus principales usuarios, necesitamos continuar haciendo uso del mismo. Sin tropiezos en el desarrollo de la vida económica y social establecida por muchos años de convivencia pacífica.
Las demandas permanentes de la población nica, a propósito, siguen siendo las mismas: El mejoramiento de la comunicación con el resto del territorio nacional, vía terrestre con la pavimentación de los 132 kilómetros de la carretera Acoyapa-San Carlos, vía acuática con la mejor calidad y agilidad en el servicio de trasporte que se brinda.
Mejorar la calidad de las telecomunicaciones, mayor seguridad en el tráfico aéreo actual, mayor inversión del sector privado nacional para la generación de empleos, así como aumentar los niveles actuales de seguridad ciudadana para promocionar el turismo y otras actividades económicas. Y por supuesto aumentar la seguridad nacional que ahora está en juego por la demanda de nuestro hermano del sur.
No permitamos que nos cercenen ni un solo centímetro cuadrado de nuestra linda tierra de lagos y volcanes. Estimados funcionarios del Gobierno y otros entes del Estado, diputados, líderes de partidos políticos, sociedad civil, empresarios, comunicadores, comerciantes, estudiantes, amas de casa, jóvenes, escolares, y demás población en general; no dudemos en afirmar y hacer valer el lema que tanto hemos difundido y sentimos en nuestros corazones de que el río San Juan fue, es y será siempre nica.
El autor es Ingeniero Forestal en Río San Juan.