El chavalo Bobby Jenks (45) hace converger a todos los Medias Blancas para celebrar la victoria que lo pone camino a la Serie Mundial en el beisbol.

“El Duque” los sepultó

Resolvió inning de bases llenas sin out, en el sexto Edgard Tijerino M. [email protected] ¿Será éste el inicio de una nueva maldición? Vencidos 5-3 ayer, los Medias Rojas fueron barridos por unos inspirados Medias Blancas, víctimas de un trancazo de dos carreras de Paul Konerko y un impresionante rescate de Orlando “El Duque” Hernández, cuando […]

  • Resolvió inning de bases llenas sin out, en el sexto

Edgard Tijerino M. [email protected]

¿Será éste el inicio de una nueva maldición? Vencidos 5-3 ayer, los Medias Rojas fueron barridos por unos inspirados Medias Blancas, víctimas de un trancazo de dos carreras de Paul Konerko y un impresionante rescate de Orlando “El Duque” Hernández, cuando una amenaza sin máscara, crecía bruscamente, mientras los de Chicago trataban de defender una carrera de ventaja en ese cierre del sexto inning.

¡Diablos! ¿Cómo fue posible que los de Boston malograran esa posibilidad de bases llenas sin out, con los de Chicago aturdidos por el segundo tumbacercas de Manny Ramírez? y la pizarra 4 por 3.

¡Qué inmenso se vio “El Duque” Hernández frente a la exigencia del momento! Parecía estar de regreso en aquellos octubres consecutivos entre 1998 y el 2001, cuando estuvo tan magistral, que provocó deslumbramiento con los Yanquis.

Con ventaja de 4 por 2 para Chicago en ese cierre del sexto, el venezolano Freddy García, pretendía ir más allá en la colina, cuando Manny Ramírez volvió a jonronearle estrechando las cifras 4-3 y multiplicando la excitación en las tribunas.

No más, dijo el manager Ozzie Guillén y envió a Dámaso Marte por García. Hit de Trot Nixon y pasaportes consecutivos a Bill Mueller y John Olerud, cargaron todos los costales.

Fue entonces, que entró “El Duque”. Después de 9-9 y más de 5.00 en carreras limpias en la temporada, el veterano derecho cubano, no podía ser considerado confiable, pero tomó el riesgo, recurrió a su sabiduría y frialdad, y por supuesto, a lo que le queda de atrevimiento y destreza, y metió en una botella la capacidad de agresión de los Medias Rojas.

Obligó a Jason Varitek a una mala escogencia muriendo con un elevado en zona faul entre home y primera, y luego, batalló dramáticamente con Tony Graffanino quien conectó seis fauls sobre lanzamientos diferentes antes de entregar, con la cuenta de 3 y 2, una pelota inofensiva por arriba al short para el segundo out.

Graffanino deseaba desaparecer. Afectado por la presión, convirtió en strikes por lo menos dos bolas, y cualquiera de ellas, significaba el empate 4-4. Terminando su crecimiento, “El Duque” ponchó a Johnny Damon también con 3 y 2, precisamente con una bola mala, muy baja y desviada. Y es que Damon no pudo sujetar lo necesario el deslizamiento de su bate, y lo cruzó sobre el plato.

En ese instante, el Fenway Park se hundió —y todo Boston— casi hasta el centro de la tierra.

Los Medias Blancas golpearon a Tim Wakefield en el inicio del tercero con doble impulsador de Scott Podsednik y oportuno cohete de Tadahito Iguchi, estableciendo una ventaja de 2-0, pero los Medias Rojas ripostaron y en el cierre del cuarto, hicieron estallar dos bombas: jonrón de David Ortiz y jonrón de Manny Ramírez equilibrando el juego 2-2 por un rato.

Un jonrón de Paul Konerko con Jermaine Dye en circulación en el techo del sexto inning, empujó a los Medias Rojas hacia las tinieblas con la desventaja de 4 por 2, y su última señal de vida, fue el segundo jonrón de Manny Ramírez.

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí