AFP
WASHINGTON.- Petróleo venezolano, médicos cubanos, bananas panameñas, atún peruano, leche en polvo brasileña y cocinas móviles mexicanas: América Latina deja de lado su sentimiento anti-estadounidense para ofrecer ayuda tras Katrina, aunque Washington levanta discretamente la ceja ante lo que ve como “retórica” de Caracas y La Habana.
De mochila al hombro y bata blanca, casi 1,600 médicos cubanos esperan la respuesta del gobierno de George W. Bush para partir a Estados Unidos y atender a las víctimas del huracán que devastó la costa sur y dejó miles de muertos, una misión que aunque humanitaria no consigue esconder su tinte ideológico.
El presidente cubano Fidel Castro también ofreció enviar a su archirrival Estados Unidos 34 toneladas de alimentos. Consultado sobre la oferta de Cuba, el Departamento de Estado se limitó a indicar que estudia todas las ofertas de asistencia internacional, mientras el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, indicó que “ciertamente esperaríamos que Castro ofrezca libertad a su gente”.
“Hemos reconocido la oferta de ayuda cubana (…) Ahora, ¿tiene valor retórico? Por supuesto que sí”, dijo a la AFP un funcionario estadounidense que pidió el anonimato.
Citgo, la filial estadounidense de la empresa estatal petrolera de Venezuela PDVSA, donará hasta cinco millones de dólares para las labores de rescate y un millón de barriles de crudo para los damnificados.
En Houston (Texas) y sus refinerías de Lake Charles (Luisiana) y Corpus Christi (Texas), Citgo atiende a más de 45,000 víctimas de Katrina que han perdido sus casas y casi todas sus pertenencias, según el gobierno venezolano.
La oferta de Chávez es “definitivamente legítima” porque Caracas tiene intereses económicos en Estados Unidos, pero “ciertamente tiene valor retórico en Venezuela y (el mandatario) está hablando más a su gente que a nosotros”, sostuvo el mismo funcionario.