- Ejecutivo advierte que si hay desafuero lo considerará golpe de Estado y actuará en consecuencia
- PLC y FSLN dicen que están listos para desaforar a Bolaños y ministros
Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
El Gobierno calificaría como un golpe de Estado por parte del parlamento, el desafuero del presidente Enrique Bolaños o de cualquiera de los seis ministros implicados en los supuestos delitos electorales que habrían sido cometidos durante la campaña electoral del año 2001, aseguró el vocero presidencial Lindolfo Monjarretz.
En declaraciones a medios de prensa en Casa Presidencial, Monjarretz señaló ayer que en caso de que la Asamblea Nacional desafore a los funcionarios públicos, el Ejecutivo tomará las acciones pertinentes, aunque no precisó cuáles serían.
“La primera desaforación que se dé, sean ministros, sea el Presidente de la República, va a ser considerado un golpe de Estado, definitivamente (…) inmediatamente anunciaríamos las medidas que se estarían tomando”, dijo Monjarretz.
La respuesta defensiva del Ejecutivo sería legal y dentro del marco del Estado de Derecho nacional e internacional, aclaró Monjarretz.
ESPADA LISTA
La junta directiva del parlamento mantiene en su agenda del día, la discusión de dos dictámenes de desafuero emitidos por un par de comisiones especiales, creadas en la propia Asamblea Nacional, las cuales recomendaron suprimir la inmunidad tanto a Bolaños como a otros seis funcionarios de Estado, por presuntos delitos electorales.
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, el liberal Wilfredo Navarro, ratificó que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) aportará sus 43 votos a favor del desafuero de Bolaños y los ministros, tal como lo ordenó la convención de ese partido el pasado 11 de julio.
Sin embargo, desestimó que el desafuero de los funcionarios gubernamentales se convierta en un golpe de Estado.
“Hablar de golpe de Estado es un sueño de opio del señor Monjarretz”, indicó Navarro, quien reiteró que en cualquier momento los dictámenes de desafuero pasarán a discusión en el parlamento.
“El Gobierno sigue de espaldas a la realidad jurídica”, comentó Navarro.
Por su parte, el sandinista Edwin Castro descalificó las declaraciones de Monjarretz.
“Está loco, está loco, porque nosotros tenemos que cumplir con la ley; está loco ese muchacho”, dijo Castro. “Ya dije que vamos a desaforar a los ministros cuando lleguemos”, concluyó.
GOBIERNO ADVIERTE
No obstante, Monjarretz dijo que la lucha que mantiene el presidente Bolaños en contra del Poder Legislativo por unas reformas constitucionales, en realidad es una batalla que libra en contra del dirigente liberal y reo Arnoldo Alemán y el sandinista Daniel Ortega.
“Cuando se rompe con el equilibrio entre los poderes del Estado, lo que se está promoviendo es una dictadura y lo que Daniel Ortega quiere hacer en este país es una dictadura, y quieren —Ortega y Alemán— darle un golpe de Estado al Presidente de la República”, indicó el vocero gubernamental.
“Basta ver, por ejemplo, las declaraciones de uno de los magistrados —del Poder Judicial— que dijo hace pocos días en un programa televisivo, que todas las resoluciones que habían sacado eran políticas y que se debían para evitar que la misión del ex embajador Oliver Garza tuviera algún fruto al unificar las fuerzas democráticas, y eso lo dijo abiertamente”, agregó Monjarretz en alusión a declaraciones públicas del magistrado sandinista Rafael Solís.
PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL
Costa Rica mira con preocupación la situación que atraviesa la vecina Nicaragua con el anuncio del posible desafuero del presidente Bolaños por parte de la Asamblea Nacional, la próxima semana, según un despacho de la agencia AP.
El canciller costarricense Roberto Tovar aseguró que “le damos la importancia que merece a lo que pasa en Nicaragua”.
Tovar negó el martes en declaraciones al programa radial Nuestra Voz, que se trate de una intervención en la política interna del país vecino.
“Los países de la OEA tenemos firmada la Carta Democrática, que nos obliga a respetar la democracia pero también a fomentarla y defenderla y… aparentemente los hechos muestran que la democracia en Nicaragua está en juego”, explicó Tovar.
Añadió que una crisis política en esa nación afectaría muchísimo a Centroamérica y consideró que de todas formas el próximo año hay elecciones y al pueblo hay que darle la oportunidad de que hable en ese momento y que ahora se le permita vivir en paz.
AL BORDE LA NAVAJA
El analista internacional y catedrático universitario de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, cree que si el desafuero se produce la próxima semana, colocaría a Nicaragua “al borde de la navaja”.
“El golpe de Estado técnico del que se está hablando en Nicaragua es inminente y desde ese punto de vista todas las previsiones que puedan tomarse por el sistema interamericano parecen justificadas”, dijo Solís, quien aconseja que no es bueno esperar “pues la situación es cada vez más complicada”.
“El precedente sería gravísimo, nadie niega a los países tener su propia legislación, pero en el caso de Nicaragua el desafuero resulta de un pacto político entre dos figuras (Ortega y Alemán) que tienen como telón de fondo actos de corrupción inmensos que no pueden ser dejados de lado”, señaló.
Aún así, ambos estimaron que lo conveniente es aguardar a conocer la reacción de la OEA.
POSIBLES ESCENARIOS
Para el abogado constitucionalista Gabriel Álvarez, las reformas constitucionales aprobadas y defendidas por el Poder Legislativo “destruyen y distorsionan el régimen democrático” en Nicaragua.
Álvarez señaló que el sistema institucional nicaragüense está agotado, debido a que los dirigentes políticos promovieron cambios que obligaron a las distintas instancias del Estado a responder a intereses partidarios de liberales y sandinistas.
“El Ejecutivo está solo, porque todas las demás instituciones están diseñadas en función de los intereses de los dos partidos principales y lo que quieren hacer con las reformas, es que incluso el Ejecutivo quede atrapado, en el esquema partidario”, sostuvo Álvarez.
Explicó que utilizando “instituciones aparentemente constitucionales”, liberales y sandinistas persiguen y obtienen intereses personales.
Para superar la crisis, de acuerdo al analista, se requiere de acciones sistémicas o antisistémicas.
De la solución sistémica, Álvarez dijo que se lograría únicamente a través de un entendimiento, lo que sería un “milagro”, por lo que las probabilidades apuntan más a la respuesta antisistémica.
“Las salidas son antisistémicas. ¿Cuáles? La ciudadanía puede movilizarse y cerrar la Asamblea Nacional o ir a la Corte Suprema de Justicia (…), o el mismo Ejecutivo o las mismas instituciones que tienen alguna capacidad de coerción física, no quiero decir Ejército o Policía, o ambas”, alegó Álvarez.
LOS PROCESADOS
El presidente Enrique Bolaños y los ministros, de Gobernación, Julio Vega; del Ambiente, Arturo Harding, y de Educación, Miguel Ángel García, son quienes podrían ver su inmunidad anulada en los próximos días, por parte del parlamento.
Asimismo, el viceministro Agroforestal, Mario Salvo; de Hacienda, Fausto Carcabelos; y del Ambiente, Leonardo Somarriba. Además, en el paquete de supuestos delitos electorales se suma a la directora ejecutiva del Fondo de Garantía de Depósitos, Vilma Rosa León York.
El Ejecutivo mantiene ahora una posición de batalla: el desafuero de alguno de ellos significará un golpe de Estado.
TENEBROSO
El analista internacional de origen costarricense, Luis Guillermo Solís, considera que el proceso de desafuero contra el presidente Enrique Bolaños es una “arremetida absolutamente tenebrosa” contra la democracia.
PIDEN ACTUAR RÁPIDO
El nuevo representante de Nicaragua ante la OEA, José Luis Velásquez, sugirió ayer que es necesaria una «acción acertada y rápida» de parte del organismo regional, para salvaguardar el orden constitucional y la democracia en su país.
Nicaragua afronta desde 2004 una crisis política, que se agravó la pasada semana tras el reconocimiento de la Corte Suprema de Justicia, de reformas constitucionales que limitan los poderes del presidente, Enrique Bolaños.
Velásquez, que sustituye como representante de Managua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) a Carmen Marina Gutiérrez, presentó ayer sus cartas credenciales ante el Secretario General, José Miguel Insulza.
El embajador recordó la participación de la organización regional en poner fin a la dictadura y la «cruenta guerra civil», en la observación de elecciones, el retiro de minas, y en la defensa de los derechos humanos en el país centroamericano.
También mencionó los esfuerzos del presidente Bolaños para combatir la corrupción y la impunidad.
Por otro lado, Velásquez reafirmó el compromiso y confianza de su Gobierno en los programas de la organización continental que, dijo, ha fortalecido al pueblo nicaragüense «en sus ansias por defender la institucionalidad democrática cuando ha sido puesta en riesgo».
Insulza le reiteró la voluntad de colaborar en la resolución de los problemas de Nicaragua, «para permitir que el Gobierno siga adelante, que el próximo año haya elecciones democráticas, pero al mismo tiempo, para salvar las reformas políticas».
La OEA mantiene en Nicaragua una misión permanente encabezada por el embajador Dante Caputo, quien tiene la misión de promover un diálogo “sin presiones” entre las partes. (Washington/ EFE)