- La siguió hasta la casa de su vecina donde le propinó varias puñaladas
- Familiares denuncian que la casa que ambos compartían desde hace un año era el motivo de los pleitos
Eduardo Cruz Sá[email protected]
Cegado por los celos, un hombre acuchilló a su esposa porque pensó que ésta se encontraba encerrada con otro en la casa de una vecina, en el barrio Tomás Martínez en Nagarote.
La víctima Miriam Antonia Laguna González, de 29 años, murió minutos después de la agresión por parte de su esposo Luis Lumbí Blanco, de 30 años. Vecinos del lugar intentaron trasladarla a un centro médico, pero expiró en el camino.
La propietaria de la vivienda donde se encontraba Laguna al momento del crimen, Ana del Carmen Hernández Cuadra, de 34 años, al escuchar los gritos desesperados que pedían auxilio, corrió y se encontró con la terrible escena.
Al ver a su vecina en el suelo y emanando sangre se asustó. “Qué bárbaro, ¿qué hiciste?, le reclamó a Lumbí. En ese momento el hombre le asestó un cuchillazo a ella también, que le penetró en el abdomen. “Yo te dije que te ibas a arrepentir por haberte metido en este problema”, le dijo el agresor.
A diferencia de su amiga, Hernández Cuadra fue trasladada a tiempo al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde se le practicó una cirugía y ahora se recupera satisfactoriamente.
CELOS ASESINOS
De acuerdo con Hernández, la fallecida tenía una semana de haberse separado de su victimario. Pero el día de los hechos Laguna llegó de visita y como estaba cansada decidió descansar en la casa de Hernández, ubicada contiguo a la que ella compartía con Lumbí.
A las 4:30 p.m. Lumbí llegó a su casa proveniente de su trabajo y se enteró de la ausencia de su esposa. Pero como supo que ella estaba encerrada en la casa de su vecina, se imaginó lo peor.
Entró a su casa y luego se dirigió a donde estaba su esposa, y allí primero la golpeó y luego la acuchilló en el pecho, el abdomen y el cuello. Seguidamente agredió a Hernández y huyó en dirección a un bosque cercano al barrio.
PLEITO POR CASA
La tristeza y el dolor inundaban la casa de los progenitores de Laguna, donde la madre de ésta, doña Adilia María González Vanegas, lloraba desconsoladamente.
“Mi hija nunca anduvo con otro hombre, la mató por la casa y porque ella no quería seguir viviendo con él por el maltrato que le daba”, dijo con voz quebrantada, y se quejó porque “Luis la corría junto a las niñas a la hora que se le antojaba, porque la casa está a nombre de él”. Agregó que “le quitaba la llave y la mandaba a dormir en la acera junto a las niñas”.
Por su parte el padre, don Antonio Laguna, de 55 años, dijo sentirse muy herido. “Nunca esperé esto, le pido a la Policía que nos ayude, que lo atrapen y lo castiguen”, demandó el señor. Sin embargo expresó que todo se lo deja a Dios.
CONFIRMAN MALTRATO
Vecinos de la pareja Lumbí Laguna confirmaron la mala vida que recibía la ahora fallecida. Según testimonios de personas que pidieron omitir su nombre, el marido no dejaba salir a la víctima y llevaban una vida de pleitos por los celos y por la propiedad de la casa, a nombre de Luis Lumbí, pero que la señora reclamaba para sus hijas.
POLICÍA TRAS LAS PISTAS
El teniente Raúl Cáceres, investigador de la Policía de Nagarote, explicó que se están siguiendo las pistas al presunto asesino, pero que supuestamente éste huyó en un cabezal en dirección a Managua.
La madre del prófugo dio permiso para que rastreen su casa porque ella está en desacuerdo con la acción de su hijo.
NO PENSÓ EN NIÑAS
Tres inocentes niñas, hijas del matrimonio, son quienes sufrirán las consecuencias del crimen de su padre, quien las ha dejado sin su madre y sin su protección. Claudia de 8 años, Luisa de 10, y Paula de 13, lloran a cada momento por la muerte de su madre. Sus miradas se pierden en el vacío, sin comprender el daño que les han causado.