- Cayó en la laguna de Tiscapa, donde estuvo 4 días sin comer ni beber, hasta que lo rescató un vigilante
- Su peso no le permitió poder escalar y salir del abismo
Eduardo Cruz Sá[email protected]
Algunos utilizan su orina para curarse de ciertas enfermedades, pero un señor que permaneció cuatro días sin comer ni beber en las laderas de la laguna de Tiscapa asegura sobrevivió tomando sus propios orines.
Ernesto Garay Miranda, de 68 años, fue rescatado por un vigilante de la laguna, este viernes al mediodía, luego que pasó allí desde el lunes pasado.
De inmediato fue trasladado por una ambulancia de Cruz Azul hacia el Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde fue atendido de emergencia por el médico interno Alberto Paiz.
CUADRO CLÍNICO
De acuerdo con el doctor Paiz, al momento de ingresar al hospital, el paciente presentaba problemas de hipertensión y diabetes, así como una debilidad en sus miembros inferiores, que le impedía desplazarse con normalidad.
El médico ordenó que le realizaran una serie de exámenes, los cuales determinarán si el anciano tiene o no lesiones pélvicas y cervicales. Asimismo, a causa de los muchos días que el anciano permaneció en contacto con terreno fangoso se le envió a hacer un aseo general.
Don Ernesto Garay estará en el hospital en espera de que se pueda regular su nivel de azúcar y la presión.
BUSCABA A UN HIJO
Según cuenta Garay Miranda, él se vino desde Granada a la ciudad capital sin avisar a sus familiares porque deseaba visitar a su hijo residente aquí en Managua. En el camino le dio hambre y comió algo.
Pero debido a su diabetes crónica los nervios de su estómago no responden bien, por lo cual a las dos horas le dieron ganas de hacer sus necesidades fisiológicas. Sintió que no aguantaría llegar hasta donde su hijo.
Fue por ello que decidió entrar a la zona de seguridad de la laguna, con tan mala suerte que se resbaló y rodó varios metros hacia abajo. Al detenerse, sus piernas no le respondieron y no pudo levantarse más, quedando sin facultad de movimiento.
SE DESMAYÓ VARIAS VECES
Inicialmente, don Ernesto Garay estuvo consciente de todo, pero después, el hambre y la intemperie hicieron que se desmayara en repetidas ocasiones.
Para sobrevivir, el anciano estuvo tomando su orina y rogando para que alguien pudiera dar con su paradero. Ahora se recupera satisfactoriamente en el Hospital Antonio Lenín Fonseca.
COMPLICADO
Ernesto Garay Miranda es una persona diabética y padece hipertensión. Al momento de ingresar al hospital se quejaba de dolor cervical y sus padecimientos crónicos se vieron seriamente afectados, a la vez que sus miembros inferiores estaban completamente débiles. Posiblemente tenga lesión cervical, lo cual se determinará con unos exámenes especiales, explicó el médico Alberto Paiz.