- A una semana de haber asumido el cargo, el gerente general del Banco Central de Nicaragua (BCN), José de Jesús Rojas, habla de la necesidad de mantener políticas económicas e instituciones estables para buscar un crecimiento económico sostenido. Sin embargo, admite que este año será menor y que el ingreso per cápita crecería en poco más de 10 dólares
Mario José [email protected]
Más suelto y menos tímido al hablar con LA PRENSA, que cuando se desempeñaba como subgerente de Investigaciones Económicas, cargo en el que estuvo hasta hace algunos días, el nuevo gerente general del Banco Central de Nicaragua (BCN), José de Jesús Rojas, habla de las perspectivas económicas de Nicaragua para el 2005, de los grandes temas pendientes que, admite, deben ponerse en práctica para hacer que los beneficios de la estabilidad macroeconómica en la que insiste el Gobierno lleguen a la población.
Los números macroeconómicos están saludables, de momento, pero admite que efectivamente el alza de los precios internacionales del petróleo sin duda alguna “golpearán” la economía mundial, y Nicaragua recibirá algunos “coletazos”.
Este caraceño soltero, que llegó al BCN en 1998 en los tiempo del entonces presidente de la entidad y ahora diputado liberal, Noel Ramírez, promete mejorar la relación de la institución con los medios de comunicación, el Sistema Financiero Nacional y las empresas. Claro, según sus funciones, y las tareas que le encomiende el presidente del BCN, Mario Alonso, y el Consejo Directivo.
Niega apurado que sea un “maquillador de cifras”, como afirmaron algunos medios tras su nombramiento la semana pasada, en referencia al sorpresivo recálculo del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) el año pasado, que pasó de 4.1 a 5.1 por ciento. Y, si el tiempo lo permite, espera estar en el puesto el tiempo que sea necesario, ganando de momento 4,500 dólares al mes.
Estima que el ingreso per cápita de los nicaragüenses podría incrementarse en poco más de 10 dólares este año, es decir que llegaría al cierre del año a 819.7 dólares. Reconoce que aún es insuficiente, por lo que insiste en la urgencia de mantener políticas e instituciones estables, independientemente de los cambios de gobierno, para lograr un crecimiento económicos sostenido y mejor ingreso.
¿Cómo recibe el BCN, más aún cuando el país busca reactivar el programa económico con el FMI?
Bueno, básicamente desde el punto de vista interno con un personal altamente calificado, tanto desde el punto de vista humano como técnico. También por el lado económico, la economía está atravesando un buen momento hasta la fecha. Estamos negociando un programa económico con el FMI, es un reto importante y bastante grande, pero me satisface estar a cargo.
En la prensa en general se tiene la percepción de que el Banco ha perdido cierto liderazgo, hemos visto más a Hacienda empujar el “carro” en el tema del FMI…
Primero, la política económica tiene que ser coordinada. Hay temas que son básicamente del Ministerio de Hacienda y otros del Banco Central. En los temas del Banco se ha entrado con toda la energía y ha trabajado fuerte. Hay otros temas que son de Hacienda y los ha visto con mayor detalle. Pero sobre todo se ha mantenido una gran coordinación entre el presidente del Banco y el Ministro de Hacienda, que es lo que en realidad importa para mantener un programa bien sólido, que haya coordinación en la parte económica y fiscal.
A propósito del tema macroeconómico, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en un reciente informe dice que el 2005 se vislumbra menos favorable para Nicaragua.
No sólo Nicaragua sino el mundo entero está viviendo procesos de cambio importantes, sobre todo el incremento de los precios del petróleo, que va a producir cierta incertidumbre no solamente desde el punto de vista de precios, sino también del crecimiento económico a nivel mundial. Algunas personas dicen que en realidad la actividad económica mundial no se va a ver afectada porque el precio del petróleo está aumentando, porque la actividad económica está muy fuerte, pero algunos dicen que está aumentando tanto que puede afectar la actividad económica. Entonces, esa incertidumbre con respecto al desempeño del precio del petróleo, que es uno de los principales insumos a nivel mundial y no solamente para Nicaragua, obviamente va a dar alguna volatilidad al desempeño de la economía mundial. Sin embargo, Nicaragua creo que ha resistido el incremento de precio del petróleo de una buena forma, la inflación aunque ha aumentando no ha sido dramáticamente, se está manteniendo en unos niveles relativamente moderados dado el incremento fuerte del precio del petróleo, que prácticamente ya alcanza el 40 por ciento.
¿Y cuáles serían las previsiones para el cierre del año?
Se mantiene la inflación en un rango de 8.5 y 9.3 por ciento, y el crecimiento económico entre 3.5 y cuatro por ciento.
Entonces tendríamos un crecimiento menor al del año pasado, que fue del 5.1 por ciento.
Claro, hay dos cosas. El crecimiento del año anterior fue bueno, impulsado por dos cosas: la aceleración de la economía internacional y los beneficios de algunas actividades puntuales nacionales como un aumento de los productos agropecuarios exportables. Este año tenemos incertidumbre en lo que es crecimiento económico internacional, de hecho no sólo Nicaragua, sino todas las proyecciones, dicen que la economía mundial se va a desacelerar, y entonces eso se va a incorporar a nosotros… Sin embargo, nuestro índices parciales de actividad económica siguen mostrando un fuerte dinamismo, siempre es bueno revisar estimaciones de crecimiento, pero teniendo una base más sólida de información para soportarlas.
Siempre se dice que la macroeconomía va bien. Recientemente la embajadora de Suecia reconocía esto, pero decía que es hora de que los beneficios vayan bajando a la gente para combatir la pobreza.
Hay tres cosas a tomar en cuenta. Los beneficios del crecimiento económico para que se traduzcan de verdad en mejoras en la calidad de vida de la población tienen que ser crecimientos de largo plazo, es decir sostenidos. Sumado a políticas que se mantengan a través del tiempo, con reglas claras y estables, te garantizan inversión de largo plazo y eficiente, lográs mantener un crecimiento bastante estable por buen tiempo, y eso obviamente va a permear a todas las personas, mejora la calidad de vida porque el PIB aunque no es una medida del nivel de vida de las personas, es una aproximación. Dos, importa mucho la educación, muchos estudios demuestran que la educación paga, cuando tenés mejor nivel de educación mejoran tus niveles de ingresos, en Nicaragua tenemos espacios que mejorar en la parte educativa, nuestros trabajadores tienen niveles de educación que a veces son más bajos que los que tienen otros países. Obviamente así va a ser un poco más lento cómo se distribuyen los beneficios del crecimiento, que se va a distribuir primero en las personas más calificadas y luego en las menos calificadas, o se va distribuir más lento, pero si mejoramos la educación aceleramos el proceso de una economía que va creciendo y cuyos beneficios van llegando más rápido a todas las personas. Y tercero, nos quedan todavía reformas desde el punto de vista de mejorar competencia de la economía, evitar mucho que se concentren las empresas en unas cuantas actividades, reformar el mercado laboral para hacerlo más ágil, y siempre manteniendo la estabilidad no sólo macroeconómica sino también institucional.
Veo que le da mucha importancia al tema de mantener las políticas y la institucionalidad. El próximo año tenemos elecciones nacionales ¿es posible con un cambio de gobierno, si es un gobierno de derecha o de izquierda?
Bueno, no sé exactamente, pero mi recomendación técnica es que no debe ser así. Hay países donde han habido cambios bruscos de institucionalidad o de tendencia, y sin embargo se han mantenido las políticas. Un caso claro es Chile, que está pasando de un estilo de gobierno un poco fuerte a una democracia completa, incluso liderado por una persona socialista, y las políticas no cambiaron drásticamente, y eso da seguridad a los inversionistas. Otro caso es Brasil. Han tomado niveles de grados en los que se van a hacer no cambios drásticos. Se mantienen los mismos instrumentos y objetivos.
¿Pero en Nicaragua es posible que ocurra esto, pese a un cambio de gobierno?
No te podría decir lo que piensan los partidos políticos, pero sería deseable que cualquiera que esté (gobernando) en Nicaragua sería muy deseable que las políticas se mantengan. Es muy importante que los nicaragüenses tengamos un consenso de lo que queremos, y no que alguien nos venga a imponer las políticas, porque no debe ser así. Es mejor que nosotros tengamos un convencimiento claro de cuál es nuestro ideal, de cómo queremos avanzar como sociedad y se mantenga, independientemente de los cambios de gobierno.
¿Se dice que en su puesto se gana bien?
Y se trabaja bastante…
¿Y qué tanto se gana?
En dólares aproximadamente 4,500.
ESCUELA TICA Y CHILENA
José de Jesús Rojas, jinotepino nacido en noviembre de 1969, gusta de los idiomas y de la docencia. Además del español, habla inglés e italiano. En el campo académico ha impartido clases en universidades como la Centroamericana (UCA), la Nacional de Ingeniería (UNI), la Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), y de Ciencias Empresariales (UCEM).
Se formó académicamente en la Universidad de Costa Rica entre 1988 y 1993, donde se bachilleró y se graduó como Licenciado en Economía. Posteriormente entre 1996 y 1997 realizó estudios de dos maestrías en la Pontificia Universidad de Chile.
Llegó al Banco Central de Nicaragua (BCN) en 1998, como jefe de la Sección de Deflactores, donde se analizan y se elaboran los índices de precios. En 1999 asume la subgerencia de Investigaciones Económicas, que supervisa la elaboración y los análisis de las cuentas macroeconómicas.
Hípicos, televisión y lectura
En la entrevista con LA PRENSA ayer temprano, en su oficina donde orgulloso enseña una fotografía en la que aparece junto a su madre Carmen, y que refiere fue tomada en 1996, José de Jesús Rojas habla de la relación que mantuvo con el ahora diputado liberal y ex presidente del BCN, Noel Ramírez, y de algunos de sus pasatiempos.
¿Llegó al BCN en 1998, cuando era presidente Noel Ramírez?
Fue en una coyuntura favorable, estaban haciendo una reorganización en el Banco Central, en la subgerencia de Investigaciones Económicas, y necesitaban una persona que se encargara de analizar el índice de precios al consumidor, reuní el perfil para ese cargo. Fue como una coincidencia de necesidades de parte del Banco Central y la oferta que llegaba yo en ese tiempo.
¿Pero cómo fue su relación con Ramírez?
Mientras estuvo, tuve una relación bastante… no bastante cercana, sino siempre como subgerente, él era presidente del BCN, la relación que se mantiene de un subgerente y presidente, y esa relación fue la que mantuve.
Hablemos un poco de la mejoría de la calidad de vida de la población. En un reciente informe la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) dice que Nicaragua, al igual que algunos países, necesitan incrementar el ingreso per cápita a una tasa promedio anual del 4.4 por ciento durante los próximos 11 años, para reducir la pobreza y alcanzar esa meta acordada en el marco de las Naciones Unidas? ¿Es posible eso?
Se han hecho muchos estudios sobre el crecimiento potencial de Nicaragua. Pero es importante ver que las políticas económicas que se hagan sean de las mejoras y que se mantengan. Algunos estudios del Banco Mundial dicen que si hiciéramos las políticas como lo hacen el 25 por ciento de los países mejores de Latinoamérica, nuestro crecimiento económico sería de dos a tres por ciento más, o sea estamos creciendo en promedio (anualmente) dos o tres por ciento, pero estaríamos creciendo siete por ciento anual si con sólo hiciéramos las políticas por buen tiempo igual que ese 25 por ciento mejor de países. Hay que mejorar la eficiencia en cuanto a la elaboración de las políticas y mantenerlas a través del tiempo, creo que las reglas claras y estables son importantes para mantener crecimiento. Otra cosa es la inversión. Tenemos que buscar cómo hacer más eficiente esa inversión para que se traduzca su rentabilidad económica, que sería en un crecimiento de la economía.
¿Pero vayamos al plano personal, y sus pasatiempos?
Tengo tres que compiten: lectura de temas económicos y literarios, en particular las novelas; me gusta ver televisión, en especial películas, y participar en las hípicas. Hasta el momento participaba en las hípicas que podía, quizás tres veces al mes, ahora con este cargo tendré que reevaluar la participación (sonríe).