Marco Antonio Juárez
En su artículo del 29 de mayo, sobre el caso de la lista negra, el señor Oscar René Vargas habló como un gran dueño de la verdad. Habló de torpeza, de personajes que elaboraron la “lista negra”. Habló de “intelectuales sandinistas”, como si en Nicaragua los únicos intelectuales son los sandinistas, como si el resto de la población no tuviera capacidad de pensar o no tuviera intelecto, ¿Por qué?
¿Será que los que no pensamos como él no podemos ser intelectuales o necesitamos tener un título “universitario” (sociólogo) para serlo, ya que los “bachilleres”, que es una inmensa cantidad de personas que nos quedamos en ese estatus gracias a su mal conducida “revolución”, tuvimos que dedicarnos a sobrevivir trabajando con el sudor de nuestro esfuerzo en diferentes actividades pero con un gran sentido de honradez?
Por eso es que ahora encontramos “bachilleres” taxistas, vendedores del mercado, promotores de venta, choferes, albañiles, empresarios, vigilantes, meseros comerciantes, policías, ministros, etc.
Como yo soy un simple “bachiller”, pero con un muy alto sentido de dignidad, responsabilidad, honestidad, esfuerzo hacia el trabajo, tuve la oportunidad de tener un visado que me ayudó a construir mi propia empresa en este país (Estados Unidos) de oportunidades y de libertad, en el cual gracias a Dios y a mi humilde conducir he logrado afortunadamente mantener ciertos contratos con una serie de “bachilleres” dentro de mi querida Nicaragua, aportando a esos hogares el sustento diario a cambio de trabajo honrado.
Espero que Dios con toda su generosidad nos libre de personas envenenadas y nos conduzca a todos los nicaragüenses a vivir del presente hacia un futuro y no del pasado. También espero que el señor Vargas ya no siga contribuyendo con su famosísima “obra literaria”, artículos y consejos para que se gradúen ahora en el 2005 Jassercitos Martínez.
Bachiller, residente en la ciudad de Houston, Texas.