- Dicen que Ortega lanza propuesta de adelantar elecciones para beneficiarse de la situación actual
- Si el FSLN y el PLC aceptan reto de Bolaños, que se den todas las seguridades de transparencia
Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
Las dos figuras políticas con mayor aceptación, según las encuestas más recientes, el liberal Eduardo Montealegre y el sandinista Herty Lewites, rechazaron en declaraciones separadas la idea del ex presidente Daniel Ortega, de celebrar las elecciones presidenciales en noviembre de este año y no en el 2006.
Montealegre se opuso a que se altere el período presidencial del actual mandatario Enrique Bolaños, mientras Lewites manifestó que Ortega aprovecha la fragmentación del liberalismo y la exclusión que ocurre en el ambiente electoral, para incrementar sus posibilidades de triunfo.
“A mi juicio siempre hay que respetar los períodos constitucionales, porque una vez que comenzamos poquito a poco a interrumpir los períodos constitucionales, vamos a caer en el caos, independientemente de quién es el Presidente”, señaló Montealegre.
“Esa es una salida inteligente -adelantar las elecciones- y no hay que negarle a Daniel Ortega (su astucia)”, comentó Lewites.
El ex alcalde capitalino mencionó que la estrategia de Ortega de adelantar las elecciones nacionales, es para obtener una victoria tomando en cuenta el desgaste y fraccionamiento de los liberales por un lado; y la exclusión del proceso electoral que hasta ahora sufren el propio Lewites y Montealegre.
“Negar que Daniel Ortega es un político hábil es ser ciego. Cuando el Presidente propuso un referendo, sabía que un referendo le puede hacer mucho daño a los pactistas, entonces él dice: ‘¿para qué vamos a ir a un referendo? Adelantemos las elecciones presidenciales ya’”, explicó Lewites.
Montealegre agregó que la propuesta de Ortega es muy peligrosa.
“Lo que él quiere es adelantar las elecciones para su propio beneficio personal y ya Nicaragua ha pagado un costo demasiado alto para satisfacer las ambiciones personales de una poquedad”, dijo Montealegre.
AMPLIAR DIÁLOGO
Tanto Montealegre como Lewites, que sostienen una enconada lucha por la democratización interna en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), exigieron que en el diálogo nacional participen más actores.
Afirmaron que la sociedad civil se ganó un puesto al organizar una multitudinaria marcha en contra del pacto. Mientras, Lewites añadió que el movimiento que él lidera y el que dirige Montealegre, y otras agrupaciones políticas, también deberían participar en las negociaciones.
EVITAR TRIUNFO SANDINISTA
Ante los resultados de la más reciente encuesta de la firma M&R, según la cual la fragmentación de los partidos antisandinistas facilitaría el triunfo electoral al Frente Sandinista, Eduardo Montealegre manifestó que la lucha se deberá realizar en torno a una figura.
De acuerdo al ex ministro de Hacienda, al luchar y liderar una corriente que agrupa a las personas que se oponen a que Nicaragua retorne a las décadas de los años sesenta, setenta u ochenta, se producirá un movimiento capaz de derrotar a los sandinistas en las próximas elecciones.
«Se va a ver a los partidos -antisandinistas- ganando ampliamente, no solamente las elecciones presidenciales, sino la de diputados», dijo.
Hasta el momento Montealegre disputa dentro del PLC la celebración de elecciones primarias internas para seleccionar al candidato presidencial y a los candidatos a diputados.
Sin embargo, la cúpula de ese partido se niega a realizar elecciones primarias, aduciendo falta de fondos.
Montealegre efectuó un viaje a Estados Unidos y sostuvo encuentros con distintas organizaciones, en busca de financiamiento para los comicios internos del PLC. Montealegre y Lewites se han sumado por separado a la lucha antipacto.
EL CUARTO ACTOR
Herty Lewites dijo que la población debe organizarse y exigir un lugar en el diálogo, para reclamar sus derechos: “El pueblo de Nicaragua, como cuarto representante, no puede aceptar que únicamente en este diálogo participen estos tres representantes —Gobierno, liberales y sandinistas— en nombre de un pueblo”.