Carmen Sotomayor [email protected]
En la medida que la legislación urbanística determina qué se puede y qué no se puede hacer en todas las parcelas de un municipio, se impacta de manera directa en la distribución de las cargas y beneficios del proceso de urbanización.
Los desastres urbanos no son fenómenos naturales, son el resultado de la interacción entre los asentamientos urbanos, y los riesgos y se deben principalmente al crecimiento explosivo de poblaciones en áreas de alto riesgo y concentración de industrias y actividades comerciales en áreas vulnerables.
Existen, sin embargo, herramientas para la mitigación de desastres, siendo las más importantes: Plan del uso del suelo, basado en estudios de ciencias de la tierra; diseño y construcción de estructuras resistentes a las fuerza naturales; e integración de medidas de mitigación en planes estratégicos y de operaciones de organizaciones.
Después de estas reflexiones y consideraciones me pregunto qué están haciendo las alcaldías en las diferentes ciudades de nuestro país y especialmente en la más poblada, Managua, para que los resultados, como consecuencia de los desastres naturales no sean el pan nuestro de cada día en las épocas de invierno. Y no sólo para los habitantes de las zonas vulnerables sino también para el resto de ciudadanos, ya que si siempre se está gastando en emergencias y no se toman medidas preventivas y de mitigación, como por ejemplo que se consideren dentro del Plan Estratégico de Managua proyectos prioritarios como la reubicación de barrios o asentamientos, que siempre se inundan y las familias pierden no sólo sus objetos o casas, sino a veces, también, la vida de alguno de sus miembros o de los vecinos o rescatistas.
Entiendo que algunas alcaldías tienen bancos de tierra. Supe por medio de un periódico que Managua posee tierras cerca de una de las rotondas de la capital. ¿Tiene la Alcaldía otras tierras en las cuales pueda reubicar a los pobladores que viven en zonas vulnerables y de riesgo? ¿Será que por estos gastos de emergencias el resto de la ciudad se ve imposibilitada de que se invierta en obras de mejoras, o bien en nuevos requerimientos para su modernización?
Recordemos también que Managua, y buena parte de las ciudades de Nicaragua se encuentran en zonas altamente susceptibles al riego sísmico, y tenemos en nuestra capital un silencio sísmico, que realmente preocupa. ¿Qué se está haciendo para controlar el crecimiento desordenado de nuestras ciudades, así como para garantizar la seguridad de las ciudades y la de nuestras vidas? ¿Y qué se hace para llevar un efectivo control de todas las edificaciones, no sólo las formales sino también las informales, que corresponden al más alto porcentaje de las construcciones, las cuales no son registradas ni controladas por las autoridades urbanas?
Es necesario, para contrarrestar estos peligros, implementar políticas para la reducción de pérdidas socioeconómicas y ambientales, para lo cual se requiere implementar un programa mínimo: 1. Diseñar e implementar sistema educativo integral. 2. Reforzar y dar apoyo a sistemas de entidades de prevención y mitigación. 3. Densificación y expansión de centros urbanos en sectores seguros. 4. Instalación de sensores de monitoreo permanente y de alerta temprana. 5. Todo proyecto de desarrollo debe incluir medidas de reducción de desastres (exigido por prestatarios multilaterales).
El reto es duro para los alcaldes y demás autoridades del país. Es necesario que nuestras ciudades sean sostenibles y competitivas, y que se considere seriamente la prevención y mitigación de desastres naturales; entendiendo por ciudades sostenibles que éstas sean ordenadas, saludables, gobernables y competitivas, atractivas cultural y físicamente, seguras, eficientes en su funcionamiento y desarrollo, sin afectar el medio ambiente ni el Patrimonio Histórico-Cultural.
Además de consideraciones humanitarias, las medidas de mitigación y prevención de desastres tienen una excelente relación costo-beneficio.
Recordemos que un alto porcentaje de la población (de un 12 a 15 por ciento aproximadamente), tiene algún tipo de discapacidad, por lo cual es muy importante también que nuestras ciudades y edificaciones sean accesibles
Actualmente, organismos tan importantes en el contexto mundial, como el Banco Mundial (BM), CEPAL, el PNUD, entre otros, están muy interesados en que desarrollemos nuestras ciudades, de una forma organizada y adecuada, por lo cual posiblemente puedan otorgar financiamiento para ello, o bien ayuda técnica.
Viviendo en ciudades sostenibles, los ciudadanos(as) nos sentiremos más a gusto en nuestro entorno y habría más producción y productividad, y como consecuencia se contribuiría aún más al desarrollo económico y social que tanto necesita nuestra sufrida Patria.
La autora es arquitecta