El DNI electrónico

Freddy Potoy Rosales

En el último correo electrónico de esta semana que recibí de quien fue uno de los mejores profesores que tuve en Madrid sobre Derecho de las Nuevas Tecnologías, el doctor Carlos Galán Pascual, me decía que el Gobierno español lo llamó para colaborar en la implantación del Documento Nacional de Identidad (DNI) electrónico que está previsto funcionar pronto en ese país.

Me alegró mucho saber esta noticia, muy a pesar que se trata de otro país y de otra realidad, sin embargo, los avances tecnológicos a veces no necesariamente obedecen a riqueza o pobreza de un país, sino al conocimiento científico e importancia que se le dé al tema para desarrollar una sociedad.

España es un buen ejemplo a seguir, dado que sobre el DNI ha debatido mucho y eso lo constaté durante el tiempo que estuve allá. Me daba gusto conocer argumentos científicos o tecnológicos, además de una dosis de política y economía sobre el asunto. España se prepara para hacer funcionar este proyecto, pues tiene toda la legislación necesaria.

Los españoles podrán identificarse y firmar en el mundo telemático. El objetivo es potenciar la presencia pública en Internet y mejorar la relación con los ciudadanos. El Gobierno de este país pretende adecuar su nivel tecnológico con el económico y escalar puestos en los indicadores europeos y globales, pero sin “maquillar cifras” ni presentar continuamente los mismos proyectos como los criticados “Info XXI” y “España.es”, del anterior Ejecutivo que lideraba José María Aznar.

En junio del año pasado se proyectó que el futuro DNI electrónico estará fabricado con policarbonatos que permiten soportar temperaturas de 200 grados sin degradarse. En el reverso incluirá los datos que ya incorpora el actual DNI, grabados con láser. En el anverso, un chip contendrá el certificado electrónico que permite autenticar la personalidad del titular, suscribir la firma electrónica, las claves para su empleo, la huella en formato digital, la fotografía digitalizada, la imagen digitalizada de la firma manuscrita y los datos impresos en la tarjeta. En fin, servirá como firma digital para transacciones en Internet.

Otros casos que estudié fue el de Bélgica y Finlandia. En Bélgica la firma francesa Steria ha proporcionado a 589 municipios los servicios y la infraestructura tecnológica necesarios para desplegar el sistema de DNI electrónico, denominado BELPIC. Bélgica empezó este proyecto en 2001 y su culminación será en 2006. En el ámbito europeo destaca Finlandia, el primer país en adoptar el DNI electrónico, que comenzó expedirlo el 1 de diciembre de 1999.

Los documentos firmados electrónicamente mediante el uso de esta tarjeta tienen el mismo valor legal que aquéllos que son firmados a mano. Estos documentos van desde la devolución de impuestos hasta cualquier contrato mercantil. El punto es que el uso de las nuevas tecnologías implica un ahorro impresionante para un país y además, le puede permitir escalar puestos en los indicadores económicos.

En Europa, a los países donde se puede viajar con DNI son: Alemania, Andorra, Austria, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Chipre, Dinamarca, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Marruecos, Mónaco, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania, San Marino, Suecia, Suiza y Turquía.

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