- Pobladores trabajan sin esperar ningún salario a cambio con la intención de alimentar a sus hijos
Ricardo Guerrero N.
“Fue una bendición de Dios, no hay otra forma de describir lo que han hecho por nuestra comunidad, principalmente por los niños”, manifestó Indiana González Guevara, habitante de la comunidad de Miraflores, Mateare, al referirse al proyecto del comedor infantil y los huertos familiares, impulsado por la Regione Piamonte de Italia y ejecutado por la Asociación de Técnicos para la Solidaridad de Cooperación Internacional Re-Te de Torino en Nicaragua.
“Hace dos meses estábamos un poco escépticos con la idea, la cual creímos no se realizaría”, dijo doña Indiana, quien no logra salir del asombro de la magnitud del proyecto y lo rápido que se realizó. “Hoy los niños tienen un lugar donde aprender, socializar, comer y jugar”, indicó.
El proyecto se realizó con la supervisión y la asistencia técnica de la organización Re-Te de Torino, la que involucró a la Embajada de Italia, el Fondo de Contravalor Italia-Nicaragua, la Alcaldía de Mateare, más la pasión y abnegación de algunas personas de la comarca, ahora entre 80 y 100 niños entre las edades de 1 a 10 años, son atendidos de las 7:00 a las 12:00 del día en actividades preescolares, recreativas y además disfrutan de un vaso de leche y almuerzo cinco días a la semana.
EL INICIO DEL PROYECTO
Todo empezó con una visita realizada en agosto del año pasado, por una delegación de alto nivel de la Regione Piamonte de Italia, en ella, según Giorgio Fumia, coordinador de Re-Te para Nicaragua, al ver la necesidad y las condiciones en que vivían los niños hubo parte de la delegación que se conmovió e inmediatamente se firmó un protocolo de acuerdo con el departamento de León.
“Para el comedor infantil se acondicionó la casa comunal de la comunidad, se compró una refrigeradora, una cocina industrial y sus accesorios, mesas, sillas, cuadernos, lapiceros, granos básicos y comida variada para cada día de la semana”, señaló Fumia.
Según Fumia, esta idea de trabajar con los niños se realizó pensando en que la mayoría de los niños no asistían a clases y se quedaban en la casa o en la calle, mientras sus padres trabajaban, ahora tiene un lugar donde aprender y comer, explicó.
Uno de los componentes del proyecto consistía en organizar a las familias más necesitadas de la comunidad para junto con la Alcaldía de Mateare instalar una especie de huertos familiares.
Para lograr el objetivo de los huertos la Alcaldía de Mateare donó a los beneficiarios un total de 20 manzanas de tierra por un período de diez años.
“Nosotros les suministraremos las semillas, los insumos (fertilizantes), además que se ha construido un pozo para que el cultivo se realice por medio del sistema de irrigación, ya que la zona es bastante seca”, explicó Fumia.
La idea, según el donante, es que con las ganancias que genere la primera cosecha, ellos (los beneficiarios) se vuelvan autosostenibles y después de terminado el proyecto puedan seguir ayudando a los niños.
Juan Raúl Herrera, uno de los beneficiados, señaló que ellos están muy optimistas con el proyecto ya que nos beneficiará directamente, “nos dan la semilla, insumos, la tierra, asistencia técnica y no tenemos que pagar nada, es una bendición”, señaló Herrera.
“Aquí hay mucha gente desempleada y este proyecto es como una bendición de Dios que viene a darle ayuda a muchas personas”.
“En esta zona los niños están bien desnutridos y ya que este organismo (Re-Te) se interesó por la vida de estas personas, nosotros los apoyamos en lo que podemos”, indicó el ex alcalde de Mateare, Roberto Orozco Silva.