- A un día de iniciar la Semana Santa, los organismos de socorro y la Policía Nacional afinaban sus planes
Elízabeth Romero
Las autoridades de la Cruz Roja Nicaragüense y la Dirección General de Bomberos hicieron un llamado a la ciudadanía, a conducirse con responsabilidad durante las vacaciones de verano con motivo de la Semana Santa.
La presidenta de la Cruz Roja Nicaragüense, Esperanza Bermúdez de Morales, indicó que aunque no cuentan con un ciento por ciento del presupuesto requerido para la cobertura, están en mejores condiciones que en años anteriores.
Pero aún así, la Cruz Roja necesita conseguir al menos unos dos mil galones de combustible para la movilización de los 900 socorristas hacia 90 balnearios en todo el país.
El reto de la Cruz Roja para este año es que durante la Semana Mayor “no haya una sola persona que pierda la vida”.
En 2004, la Cruz Roja Nicaragüense reportó durante la Semana Santa, 12 ahogados.
Datos estadísticos con que cuenta el comité que trabaja en el Plan Verano 2005, indican que durante ese período murieron ahogadas en Nicaragua 42 personas. En ese mismo período ocurrieron 309 accidentes automovilísticos, sobre todo en las carreteras que conducen a los balnearios, con un saldo de 14 fallecidos.
La Policía Nacional anunció que mañana dará a conocer detalles del plan nacional de vigilancia y patrullaje.
El jefe de Relaciones Públicas de esa institución, comisionado Alonso Sevilla, adelantó que unos cinco mil agentes estarán destinados a la cobertura del Plan Verano.
RECOMENDACIONES
El jefe de la Dirección General de Bomberos, Héctor Sevilla, insistió en las ya conocidas recomendaciones que año con año, organismos de socorro y Policía Nacional hacen a los veraneantes, en especial a conductores de vehículos.
Sevilla y Bermúdez recordaron la importancia de no conducir bajo los efectos del licor, no transportar niños en las tinas de vehículos ni personas sentadas en los bordes de las tinas de las camionetas.
Sobre todo evitar lanzar colillas de cigarrillos cuando viajan hacia los balnearios, ya que pueden ser causantes de incendios de grandes proporciones, sin siquiera percatarse, señaló Sevilla.
El jefe bomberil aconsejó a los propietarios de viviendas, cerrar las válvulas de los cilindros de gas licuado y desconectar el sistema eléctrico, antes de salir de sus casas.