- Un hombre mantiene un proceso judicial en contra de una doctora
Elízabeth Romero
Después de cinco años de haber sido operado de amigdalitis, un paciente se enteró de que sus padecimientos no requerían de una intervención de ese tipo. Ahora, dijo, sufre las secuelas de esa supuesta negligencia médica.
El afectado, Ramón Armando Corrales Guerrero, mantiene una acusación por supuestas lesiones culposas en el Juzgado Tercero Local en contra de la especialista que le practicó la operación en noviembre de 1999, en el Hospital Lenín Fonseca.
EXISTE AUDITORÍA MÉDICA
Existe una auditoría médica del Ministerio de Salud que determinó que Corrales fue operado sin que la médica que lo atendió en ese momento le hubiese realizado los análisis necesarios, ni valoración preoperatoria y fue dado de alta el mismo día.
Cuatro años después Corrales empezó a presentar disminución en su peso, lo que llamó la atención en los galenos que lo atendieron, quienes orientaron una investigación.
En las conclusiones de la auditoría médica se establece que “la indicación de amigdalectomía está justificada en un paciente que sufre frecuentemente de amigdalitis, independientemente de la edad”.
Esto según el perjudicado no era su caso, pues no sufría de amigdalitis crónica.
Después de varios años de haber sido intervenido quirúrgicamente, Corrales es de la opinión que la médica que lo atendió únicamente tenía el interés de ganar los seis mil córdobas que le cobró.
Pero también pudo existir una confusión de pacientes, pues en una tarjeta clínica de Corrales aparece un número de expediente diferente al que se lee en otra hoja referida a su atención.
Los expedientes que aparentemente fueron confundidos son el 210771 que aparece en la tarjeta clínica del paciente, mientras otra hoja donde se señalan sus atenciones refiere que es el paciente con el expediente número 194883.
En una consulta más reciente, a la cual asistió Corrales al mismo hospital para valorar su condición de salud, fue atendido con el número de expediente 210771, lo cual da pie a pensar que hubo confusión de pacientes.
En la auditoría médica se destaca que “en este caso no hay evidencias en el expediente clínico que el paciente padeciera de amigdalitis frecuente”.
HISTORIA DEL CASO
El perjudicado relató que se encontraba en Miami, Estados Unidos, cuando empezó a sufrir algunas afectaciones en su salud, en fechas que estaba próximo a viajar a Nicaragua.
Un médico le aconsejó que cuando llegara al país se realizara unos exámenes para descartar una enfermedad grave.
El denunciante dijo que siguió las indicaciones médicas y al llegar al país procedió a practicarse los exámenes, con los cuales se presentó donde un médico conocido suyo con quien mantiene cierto parentesco.
Fue este médico quien le recomendó que acudiera a una otorrinolaringóloga que se desempeñaba en un hospital capitalino.
DE RESFRÍO COMÚN A AMÍGDALAS
Explicó que la médica dispuso que él debía someterse a operación para extirpar las amígdalas. Según le han expuesto médicos a los que Corrales ha consultado, la enfermedad que sufrió en esa época bien pudo ser un resfrío mal curado, pues sufría de problemas en los oídos.
FUE RECOMENDADA
Debido a ello, Corrales también extendió acusación en contra del médico que inicialmente lo atendió y le recomendó a la otorrinolaringóloga.
El 7 de enero del 2004 Corrales introdujo una queja en contra de los galenos ante el doctor Norman Jirón, de la dirección general de regulación del Minsa.
Ocho meses después de presentada la queja de Corrales fue que las autoridades del Minsa se pronunciaron con una auditoría médica.
Corrales se mostró esperanzado en que los tribunales comunes le hagan justicia.