- Rosario Altamirano reveló tráfico de influencias en la Corte, y la jubilan
Mirna Velásquez Sevilla
La Juez Sexto Penal de Juicio, Rosario Altamirano, hizo público mediante una resolución judicial, haber recibido “recomendaciones” de parte del magistrado Rafael Solís, presidente de la Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para inclinar la balanza de la justicia a favor de una de las partes en un juicio que se tramita en su judicatura.
En la resolución, dictada el martes pasado, se asegura que el magistrado Solís le hizo algunas “recomendaciones” vía telefónica, para que tomara en cuenta su amistad con el procesado Walter Gutiérrez, acusado por la Fiscalía, del tráfico de siete piezas arqueológicas.
La injerencia del magistrado Solís obedeció a que el abogado Boanerges Ojeda pedía formar parte del juicio y asumir la defensa de Gutiérrez, pues no estaba conforme con un defensor de oficio que se le había designado.
“Percibo en la conducta del abogado (Ojeda) y en las ‘recomendaciones’ del magistrado Rafael Solís, que lo que se pretende es personalizar el asunto y alargarlo innecesariamente (…)”, expresa la juez en el escrito.
SOLÍS ADMITE Y SANCIONA
El magistrado Rafael Solís afirmó que la molestia de la juez Altamirano se originó en una resolución de la Comisión Disciplinaria, en la cual determinaron que desacató una orden del Tribunal de Apelaciones.
El caso al que hizo referencia el magistrado Solís fue tramitado el año pasado por la juez Altamirano, donde se procesó a un ciudadano hondureño por lavado de dinero. La juez lo encontró culpable, pero el caso fue apelado.
El Tribunal de Apelaciones revocó la sentencia y ordenó la devolución de los bienes incautados, entre ellos 105 mil dólares.
Ante la negativa de la juez de devolver el dinero, el abogado Pánfilo Orozco recurrió de queja.
El 10 de diciembre pasado, la Comisión Disciplinaria resolvió el caso imponiendo una sanción a la juez, con una amonestación pública y una comparecencia ante la Comisión, para leerle la sanción frente a sus colegas y los magistrados.
“Esta Comisión de Régimen Disciplinario sanciona a la licenciada Susana del Rosario Altamirano López, en su calidad de Juez Sexto de Distrito Penal de Juicio de Managua, con la sanción disciplinaria de amonestación pública, la cual se efectuará por el magistrado presidente de la Comisión (Rafael Solís)”, refiere el escrito judicial firmado por los miembros de la Comisión Disciplinaria.
“Yo la llamé como presidente de la Comisión, no como Rafael Solís, y le dije: doctora, usted no ha tomado en consideración el nombramiento de un abogado defensor, en este caso del señor Gutiérrez, que es el doctor Boanerges Ojeda. Haga el favor de respetar el derecho constitucional a la defensa de esta persona y de nombrar al doctor Ojeda como su abogado defensor, que es lo correcto”, indicó Solís.
PROPONEN CANCELAR NOMBRAMIENTO
En el mismo escrito, la Comisión Disciplinaria recomendó a la Corte Plena cancelar su nombramiento y ordenar se tramite la jubilación, en base a continuas quejas en contra de la juez.
Solís expresó que debe ser objeto de discusión futura en Corte Plena la actuación de la juez, dejando claro que será propuesta la destitución.
“Yo he sido partidario de que hay que jubilarla por razones de edad”, expuso Solís.
El magistrado se amparó en una carta de respaldo al abogado Pánfilo Orozco, firmada por 137 abogados, en la que pidieron su destitución por maltrato.
Después de la decisión que la Corte Plena tome al respecto, Solís levantará cargos en su contra por injurias y calumnias.
La juez, por su parte, refirió que Solís es un magistrado y no forma parte del juicio en mención, por lo que no puede influir en el caso.
Altamirano tiene 62 años de edad y lleva 47 años trabajado en el Estado, de los cuales gran parte ha dedicado.
NOVOA: ES MUESTRA DE CORRUPCIÓN
El Procurador General de la República, Alberto Novoa, consideró que la denuncia de la juez Rosario Altamirano es una muestra de toda la situación irregular que hay en el sistema judicial.
Dijo que ésta es la primera vez que un juez se atreve a expresar el tráfico de influencias en el Poder Judicial, al menos mediante una resolución judicial, lo cual es una evidencia.
”Ojalá que la guillotina no caiga sobre la cabeza de la doctora Altamirano por esta denuncia, pero como abogado me siento orgulloso de ella”, indicó Novoa.
Jueces del Complejo Judicial Nejapa, consultados al respecto, expresaron su respaldo a la juez, aunque pidieron su anonimato por temor a represalias en su contra.